El amigo de un amigo, o por qué escribir es reescribir
Isaac Belmar
41
Todavía peor. La obra te persigue y satiriza, recordándote que nunca la acabaste, hasta convertirse en una ex relación de diferencias irreconciliables. Lo único que calma ese abismo es otra pasión, que esperas lograr plenamente, supones completa y eterna. Lo único que necesitas, ese andamio que vuelves a levantar con ilusión, humano infeliz, creador, para seguir adelante.