El carnaval surge en el contexto de la cuaresma, ocurre tres días antes del Miércoles de la Ceniza (el lunes y el martes) y es una fiesta popular tradicional y colectiva en un espacio social donde la gente celebra con máscaras, bailes, entre otros. Esta permite manifestar la reelaboración de tradiciones que vienen del pasado y transmitir las manifestaciones culturales de cada lugar. Durante esos dos días, se desarrolla un evento oficial por el Estado, quien establece los feriados en los que se realiza. Es ahí donde interviene la interculturalidad, de tal manera que también hay una interacción con el mundo globalizado, mediante la cual las personas de otros lugares y países puede conocer el carnaval por internet y de otras formas. En Jujuy este carnaval es llamado “La Diablada” y es muy común el uso de máscaras o disfraces de diablos, entre otras temáticas.

En esta imagen se pueden observar a varias personas festejando esta tradición y a la cultura popular que une al pueblo. Así, los habitantes se encargan de la creación de diversos y creativos trajes de diferentes colores para utilizar durante esos días y ocultar su identidad individual, realizando actividades performáticas mediante las cuales las personas salen a las calles y se comportan de una manera distinta a la que son normalmente. Se podría decir que lo que se pretende es dar un sentido cómico (más allá de cómo están vestidos en la foto con máscaras, plumas, disfraces y banderas) para liberarse del todo el mal de esos momentos y canalizar sus emociones de esta forma, mostrando así un eufemismo. De esta manera, se busca influir y producir un efecto de risa y humor en el otro, así como lo propone la teoría “Mágico Propiciatoria”, y supone una transgresión de las reglas, liberación y exceso que rompe con lo legítimo y lo establecido por la ley.

En esta foto se puede ver el Carnaval de Jujuy, y cómo las personas disfrutan de esos dos días disfrazándose y actuando, utilizando vestuarios de distintos colores. También podemos observar el extraño color del cielo y la forma en que se muestra. Esto es así porque el cielo representa la naturaleza, entonces el carnaval se hace al aire libre ya que es una manera de invocar a los dioses.

La Diablada retrata fundamentalmente la cultura del disfraz de diablo: Centrando la atención sobre la vestimenta, en esta foto podemos ver diferentes vestuarios de muchos colores, con máscaras hechas de diversos materiales y formas, centrándose principalmente en la temática del diablo. En la Quebrada se ponen de manifiesto las habilidades de los artesanos y al creatividad, realizando trajes originales y llenos de detalles con diferentes materiales. Los que los confeccionan tardan días y meses, hasta conseguir la creación de disfraces de “diablos”. Así los jujeños realizan sacrificios, rituales, danzas folclóricas y otras tradiciones que son propias de su cultura.

Pero detrás de todo esto, el carnaval tiene una historia. Inicialmente viene de un proceso de aculturación en el cual los españoles impusieron su religión, el catolicismo, a otras culturas principalmente en Latinoamérica. Luego el sincretismo lleva a la transculturalidad ya que la otra cultura adopta esas formas culturales del grupo que las impuso sobre ellos y se armonizan corrientes de pensamiento e ideas opuestas formando una expresión cultural propia. De esta manera se podría considerar al carnaval como ecléctico, ya que reúne valores, ideas, tendencias de sistemas diversos.

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