El tiempo de Greg Van Avermaet

via AFP

Profesional desde hace 10 años, Greg Van Avermaet se ha caracterizado por se un corredor atacante, ambicioso y que busca siempre ser protagonista en las carreras. Procedente de una familia de gran tradición ciclista, esta actitud de ataque y esta forma de entender el ciclismo la han granjeado hasta ahora mas reconocimientos y simpatías que victorias de entidad, luciendo la París Tours 2011 y sendas etapas en Tour y Vuelta como únicas victorias a destacar. Escaso bagaje para alguien que está siempre en la pomada y que ha cosechado varios podiums y top 10 en las carreras de un día mas importantes del calendario.

Todo parecía que iba a cambiar el año pasado después de su brillante victoria en la decimotercera etapa del Tour de Francia ante Peter Sagan y la llegada de su primer hijo pocos días después. Sin embargo un incidente con una moto de la organización cuando marchaba en solitario hacia una más que probable victoria en su vuelta a la competición en la Clásica de San Sebastián, volvía a poner de manifiesto su falta de suerte en las citas importantes. El belga fue incluso testigo de excepción del ataque que le dio a Peter Sagan su victoria en el mundial de Richmond, otra oportunidad de oro que se le escapaba entre los dedos.

Algo parece haber cambiado este año. Tras una excelsa victoria en la Omloop Het Nieuwsblad al inicio de calendario de clásicas, en la que fue el instigador de la fuga triunfal del día, resolviendo a la perfección el sprint del grupo. El belga ha conseguido imponerse en la general final de la Tirreno Adriático, por un escaso segundo por delante de Peter Sagan, a quien parece haber contagiado su falta de suerte de cara a las victorias.

Beneficiado por la polémica suspensión de la única etapa de montaña y aprovechándose de un corte provocado por el propio Sagan en la penúltima etapa, es justo reconocer que esta gran victoria le ha llegado gracias a un cambio de registro, aprovechándose tácticamente del esfuerzo de sus rivales mientras él guardaba fuerzas a cola de grupo y esperaba el momento justo para rematar.

Este fin de semana llega la primera gran clásica de la temporada, Milán San Remo, donde cuenta con un noveno puesto como mejor resultado. En breve llegan Tour de Flandes y Paris Roubaix, en las que ya sabe lo que es subir al pódium. Parece que llega en su mejor momento, tanto físico como táctico. ¿Será esto suficiente? ¿Será este por fin el año en que Van Avermaet ganará su primer monumento? ¿Será éste el tiempo de Grag Van Avermaet? Sólo la carretera tiene las respuestas.

Like what you read? Give Víctor Herranz a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.