Estamos todos…

Santiago Peña residente de Caacupé, cuya personalidad resaltaba por ser alegre y muy amigable. Escuchando su música favorita, algo le llamó la atención mientras tomaba su café matutino.

Era un funcionario de TELETÓN que estaba buscando ayuda para Federico. Un chico que tenia un sueño, viajar a San Pablo para hacer una especialización, pero cuyo sueño fue truncado el día de ese horrendo accidente de tránsito.

Un miedo se apoderó de él y pensó: “ Y si me pasaba a mi?”