5 pequeños hábitos que te harán una persona más feliz
Sin duda, todos tenemos días buenos y días malos, hay personas agradables y no tan agradables en nuestras vidas, y hasta malas rachas que pensamos que serán eternas… De todo hay en la viña del Señor, diría mi abuelita… pero si dejamos que de eso dependa nuestra felicidad, estamos jodidos. La vida se trata de sonreír a pesar de todo y de recibir la jeta que la vida te pone, con tu mejor cara. Así que hoy quiero compartir contigo 5 pequeños hábitos que me han funcionado para , incluso en días malos, seguir con mi sonrisa de oreja a oreja, ahí te van, ojalá te funcionen también.
1. Haz tu cama antes de salir de casa
Siempre he pensado que cuando la cama está en orden, toda tu habitación cambia radicalmente de aspecto y, ese, tu espacio, es un refugio cuando los días no marchan del todo bien así que para mí se ha vuelto imprescindible invertir 5 minutos antes de salir de casa para dejar todo en su lugar. No importa si no te queda como cama de hotel; lo que importa es que cuando regreses de la escuela o de tu jornada de trabajo, encuentres tu nido reluciente, en orden y con una vibra perfecta que te incite a relajarte y aventarte de un salto para sonreír con el aroma delicioso de una cama limpia.
2. Saluda
Algo que me costó mucho trabajo al principio era decir “buenos días” a un completo extraño por la calle, pero fácilmente me acostumbré a la sensación de hacer sonreír a las personas con este amable gesto. Así que, si sientes un poquito de pena al saludar a alguien que no conoces cuando vas pasando por tu camino diario, comienza con la gente que ves cada día, envía saludos en tu primer mail del día o busca en Whatsapp a 10 personas con las que hayas tenido poco contacto últimamente y mándales un saludo que les haga sentirte cerca; a veces una mala cara se cura con un “que tengas bonito día”.
3. Habla contigo

“La palabra es poder”, dice muy seguido una buena amiga mía… y ahora lo he entendido; siempre estamos escuchando lo que nos rodea, constantemente creemos lo que la gente nos dice sobre nosotros mismos: “no eres bueno para bailar”, “eso no se te da”, “eso no va contigo”, “tú no puedes hacerlo”… y nuestro subconsciente interpreta eso como un mensaje directo al cora ♥︎. Intenta cambiar el paradigma y habla contigo (aunque te juzguen de loco si te cachan), ten una relación bonita con el del espejo, no seas tan severo contigo mismo, repítete lo chingón (a) que eres y escucha tus propios problemas en voz alta, hasta suenan más pequeños cuando salen de la boca hacia tu mente consciente.
4. Tómale fotos a la vida
Si ya me sigues en Instagram, seguro te has dado cuenta que soy adicto a las fotos, pues básicamente tomo fotografías de todo y nunca subestimo un bonito atardecer, o el paisaje incomparable de un día lluvioso desde mi ventana, o una reunión casual con mis amigos. Cualquier momento es momento para sacar la cámara. Y como terapia para los días pesados, reviso mis álbumes para que más de una foto o video me haga recordar vívidamente un bonito momento que me despeje del agobio diario. ¡Hazlo también! Las fotos son la memoria de nuestras vidas.
5. Abraza
Este el más efectivo de los métodos para iniciar bien el día y terminarlo como un campeón, por eso abraza, abraza todo lo que puedas; abraza a tu familia, abraza a tus compañeros del trabajo, abraza a tu novi@, abraza cuando saludes… 10 abrazos diarios (mínimo) son la cuota. Esta medicina infalible te ayudará a estrechar tus relaciones y a que tu sonrisa colgate dure más tiempo.
Recuerda que un hábito se forma haciéndolo 21 días seguidos, así que espero que muy pronto llenes tu vida de pláticas intensas contigo mismo, abrazos, fotos, muchos saludos y una cama impecable cada día.
Tu amigo, Medel.
