Los cambios en la percepción

A través de nuestra vida las percepciones nos transforman la realidad de una forma subjetiva. Sin ellas no podríamos percibir el mundo en informaciones concretas sino estímulos que no bastarían para acercarnos al entendimiento completo ni al 10%.

Pero si los percepciones varían desde la psicología y subjetividad de la persona, ¿cómo sabremos cuál realidad es la verdadera? ¿cuál percepción es la más cercana a la realidad? ¿existe la realidad como tal o solo hay estímulos bombardeándonos todo el tiempo? ¿será posible que haya una ‘percepción universal’?

Nuestros sentidos y la capacidad de nuestro cerebro a codificar información es de los procesos complejos de la naturaleza, más aún que las matemáticas y la física combinadas. El cerebro es la máquina más compleja jamás creada y lo seguirá haciendo pues está en constante evolución, pero funciona a su manera. Con sus reglas. Con sus errores y aciertos.

Si pudiéramos concebir a nuestro cerebro como una máquina pulcra y libre de procesos erróneos todos percibiríamos lo mismo en una misma situación, los mismos colores, olores, sensaciones, pensamientos. Todos seríamos iguales, todos sentiríamos lo mismo y a todos nos estimularían las mismas cosas, pues el proceso del cerebro sería uniforme, establecería patrones para que nos comportáramos todos iguales, siempre.

Quizás en eso radican los errores del cerebro y por lo tanto, de nuestra percepción. Quizás no sean errores, quizás sean maravillas. Esa maravilla de no pensar igual que todos, ni que todos piensen igual a ti, esa maravilla de poder ser diferente a través de tu misma percepción. Una manera de crear un mundo diferente con tu mente y sentirlo así.

La percepción es un proceso infinito por el cual cada uno de nosotros forma su vida, sus pensamientos, ilusiones, ideas, criterio, identidad, principios, fortalezas, debilidades y un largo etcétera. ¿Es en verdad un error del cerebro el hecho de percibir cosas diferentes absorbiendo el mismo estímulo? ¿O es solo un factor más del libre albedrío?

Quizás es lo mejor que nos haya podido pasar.