Dejemos de hablar de estrategia digital

Cuando hablamos de estrategia una de las áreas que debemos contemplar es, por supuesto, la digital pero ésta no debe ser desintegrada. Una exitosa estrategia de comunicación debe incluir redes sociales y página web como incluirá también relaciones públicas y quizá inversión en medios impresos.

Todo formará parte de un plan estratégico de comunicación para alcanzar una meta específica. Es un error diseñar estrategias desintegradas. No hay que hablar de medios tradicionales y medios digitales de forma separada. Lo que se ha provocado es la duplicidad de funciones dentro de las empresas, incluso dentro de las agencias de medios y las de publicidad. Hay equipos y grupos especiales dedicados a “Estrategia Digital” alejados de los equipos enfocados a medios “tradicionales”. El resultado es que no hay unidad en la comunicación y la inversión en equipos de trabajo se ha duplicado. Los costos de mantener dos equipos con las mismas funciones y tareas reduce el capital que se puede invertir en comunicación.

El problema es el problema

Lo que se intenta resolver mediante el diseño de una estrategia de comunicación puede ser: el lanzamiento de un nuevo producto o servicio, comunicar una oferta especial o quizá una campaña de mantenimiento de marca. Las herramientas para comunicar el mensaje y las audiencias a las que hay que comunicar el mensaje es el problema a resolver. Desde el inicio de la comunicación como estrategia comercial el problema ha sido el mismo: Dar a conocer algo a alguien.

Las nuevas tecnologías han hecho esta tarea más sencilla. Recordemos que la invención de la escritura, luego la del papel y posteriormente la imprenta han revolucionado la manera de comunicarnos y han hecho la labor de hacerlo mucho pero mucho más sencilla. Pero el problema no cambió. Hoy tenemos más de 10 años inmersos en un mundo digital. Tenemos herramientas que nos facilita tener contacto con las audiencias de una manera sorprendente. Podemos comunicar un mensaje y tener respuesta inmediata, podemos medir el alcance, la efectividad y el retorno de inversión a una velocidad que apenas hace 15 años nos parecía imposible. Pero el problema no ha cambiado. Hay que comunicar algo a alguien.

Separar los canales de comunicación es un error que cometimos todos al inicio de la revolución digital, debemos volver a integrar a los equipos de comunicación para que trabajen con una meta común y alcancen el objetivo mediante una estrategia común. El reto creativo es, como siempre, enganchar a nuestro grupo objetivo darle la información que necesita cuando la necesita, estar en el lugar y momento adecuado para cubrir las necesidades de las personas por las que fabricamos un producto u ofrecemos un servicio.

Llegar a una agencia de medios y no poder vender una estrategia integral es increíble. Aun hay quienes tienen equipos para compra y venta de medios tradicionales y otro para medios digitales. Lo que estamos provocando es una desintegración de los mensajes y una pulverización de la inversión publicitaria que hace difícil integrar información acerca del ROI y que confunde a propios y extraños.

El diseño de una efectiva estrategia de comunicación debe integrar a los medios que de manera eficiente comuniquen a un grupo objetivo el mensaje específico. Impresos, digitales, BTL cada uno debe sumar a la estrategia su cualidad específica y no dividir presupuestos que parecen evaporarse dificultando la correcta medición de la efectividad de la estrategia.

Dejemos ya de hablar de estrategia digital y hablemos de estrategia de comunicación.