Roberto Salvarezza, a ciencia cierta

El bioquímico e investigador nos habla sobre los científicos repatriados y algunas cuestiones actuales del CONICET.

Meses después de renunciar a su cargo de presidente del CONICET, Roberto Salvarezza resalta por su entusiasmo y buena predisposición en su labor de científico e investigador. En el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas, se especializa en Fisicoquímica de autoensamblados moleculares, rama perteneciente al desarrollo de la nanotecnología.

¿Por qué eligió la profesión de bioquímico e investigador?

Desde chico me interesé por la química. En una ocasión me regalaron un microscopio de juguete, pero de todas maneras funcionaba, y desde ese día supe que de grande quería estudiar algo relacionado con las ciencias. Siempre fui curioso y creo que ese fue mi motor para dedicarme a las investigaciones bioquímicas.

¿Por qué decidió renunciar a la presidencia del CONICET faltando poco más de cinco meses para finalizar su cargo?

Sinceramente sentí que no podía continuar ejerciendo mi labor como presidente del CONICET sabiendo que en Argentina iba a haber un rotundo cambio de gobierno, el cual se contrapone totalmente con mis creencias e ideales. Sería como traicionarme a mí mismo, me sentiría hipócrita y la verdad es que no podría.

Ya que no está ejerciendo dicha presidencia ¿Qué está haciendo en la actualidad?

Bueno, como ya nombraste antes, yo soy investigador. Estoy realizando investigaciones en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas, es decir, en el CONICET para ser más breves. Igualmente, me estoy centrando en trabajar en el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA), ubicado en calle 64 y diagonal 113, donde me dedico a la nanotecnología, específicamente a la Fisicoquímica de autoensamblados moleculares.

¿Usted es uno de los tantos científicos repatriados? ¿Conoce colegas que tuvieron que irse en la conocida fuga de cerebros? ¿Pudieron volver?

No, no es mi caso pero sí conozco muchos colegas que tuvieron que irse durante los dos éxodos de científicos más grandes del país: el primero fue en el ’76, cuando comenzó la dictadura militar y el segundo fue en 2001 con la crisis. Algunos de ellos pudieron volver, pero también pudimos establecer contacto de manera profesional con muchos de los que aún viven en el exterior gracias un plan llamado RAÍCES. Es decir, viven fuera de la Argentina pero aún así hay un contacto constante, tanto para realizar investigaciones científicas en conjunto como para compartir novedades y descubrimientos del campo científico.

¿Piensa que con el nuevo gobierno puede darse una nueva fuga de cerebros?

Sí, claramente puede darse un nuevo éxodo con el nuevo gobierno. Es lamentable tras haber podido lograr que vuelvan muchos científicos e investigadores a sus lugares de origen.

¿Qué opina sobre el plan RAÍCES? ¿En qué situación se encuentra?

Pienso que es un plan fantástico. Con él se logró repatriar a más de mil investigadores. Espero que no haya motivos para que el gobierno decida dar por finalizado este plan. De todos modos, todavía es muy temprano para hacer conclusiones sobre en qué situación se encuentra.



¿En qué situación se encuentran las becas CONICET?

Para introducir, las becas CONICET son un programa de becas dirigidas a los jóvenes graduados universitarios, tanto argentinos como extranjeros, que deseen realizar estudios en doctorados y desarrollar trabajos de investigación Postdoctoral. La situación actual de las becas sigue siendo la misma que la del año pasado, se siguen otorgando y han manifestado que no va a haber reducción de las mismas, supuestamente.

Siguiendo con respecto al nuevo gobierno, que es característico por echar gente que “está de más”, los llamados ñoquis: durante los seis meses de la nueva gestión Alejandro Ceccatto, ¿sabe si se ha echado gente por ser considerada así?

Bueno — ríe Roberto — , exactamente en el área del CONICET no hubo pérdidas, pero sí en otras áreas.

En el programa Científicos Argentinos de Adrián Paenza, él y Alejandro Ceccatto tuvieron un fuerte cruce cuando el funcionario comentó que el presupuesto destinado al CONICET no fue recortado sino que hubo un aumento presupuestario en las últimas semanas de un 15% del total, a lo que Paenza respondió que dicho aumento estaba por debajo de la inflación. ¿Qué opina de esto?

Sí, tuve la oportunidad de ver el programa. Si bien hubo un aumento de un 15%, sigue siendo una reducción. ¿Por qué? Vamos a ponerlo así: el gobierno anterior destinaba aproximadamente 6.900millones de pesos y el actual gobierno destina 7.700millones de pesos. Pero, ¿qué pasa? Casi todos los materiales, artefactos y maquinarias que se necesitan para llevar a cabo las investigaciones son importados, por ende se compran en dólares. Entonces, si hablamos en términos dolarizados, el presupuesto destinado al CONICET disminuyó, sumado a otro factor muy importante que hace que esto sea así: la elevada inflación.

Yo entiendo que usted ama su profesión y lo que hace, entonces de ahora en más, ¿cuál sería su sueño?

— Piensa profundamente — Creo que seguir concretando el proyecto que llevamos adelante, que era poder tener un sistema de ciencia y técnica puesto al servicio y al desarrollo del país y la soberanía tecnológica de Argentina.

Roberto Salvarezza en la oficina ejecutiva del INIFTA tras finalizar la entrevista

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