El evangelizador tecnológico

Hace un tiempo dejé de debatir sobre la superioridad tecnológica entre una plataforma y otra: Android vs iPhone, Mac vs PC, Drupal vs Wordpress, Python vs PHP, etc.

Imagen cortesía de https://twitter.com/RonAmadeo/status/509424207474999297

Esto lo hacía por que quería “evangelizar” a otros con las características más avanzadas de lo que consideraba como la mejor opción.

Me enfrascaba en intensos debates con la pasión y fervor de un cronista deportivo, creyendo hacer un bien a aquellos usuarios (y hasta programadores) hipnotizados por las marcas y seducidos por la publicidad.

Esta es la parte en la que genios del mercadeo pueden inclinar la preferencia del consumidor por un producto inclusive con características inferiores a otras opciones... ¡Genios!

Pero mi error no estaba en buscar la última tecnología, probar, comparar y aprender para luego demostrar lo mejor de cada opción, no. Mi error consistía en ser tan radical y tomar una postura un tanto egoísta tomando en cuenta solo mis necesidades.

Fue cuando me puse en el lugar de los demás, los usuarios comunes, que entendí que lo que me funcionaba a mi no era necesariamente la mejor opción para otros.

Entonces vino a mi un momento de epifanía…

…y qué tal si en vez de tratar de convertir a los demás a MIS necesidades, les invitaba a comparar lo mejor para SUS necesidades?

Esto cambio mi forma de ver las cosas porque dejé de buscar y sugerir lo mejor para mi, si no para la otra persona tomando en cuenta sus casos de uso.

Sí, hay sistemas con claras ventajas tecnológicas sobre otras, pero justifica ese progreso enfrentar al usuario a un proceso de aprendizaje innecesario solo para tener acceso a características que probablemente nunca usará?

Justifica invertir un mes aprendiendo una nueva plataforma con su paradigma y filosofía de programación cuando el proyecto se debe lanzar en tres meses (o menos)?

Estos son puntos importantes a tener en cuenta al hacer una recomendación en el mundo tecnológico, más en estos días que hay tantas opciones y nuevas formas de hacer las cosas.


Vivimos en una época de constante innovación tecnológica en la que es muy fácil quedar rezagado rápidamente. Ya casi nadie puede decir que está usando la última tecnología porque es casi seguro que al terminar de adoptarla, salga una nueva y con mayores ventajas.

En el mundo digital toca ser un tanto agnóstico y no creer que una sola marca o plataforma es la solución para todo. La mejor manera de comprender esto es probando y comparando.

En internet existen infinidad de sitios y blogs de comparaciones, antes de inclinarme por una opción procuro leer reseñas y comentarios más allá de las especificaciones del sitio oficial del producto, que tienden a resaltar solo lo positivo.

Así que si eres un “evangelizador tecnológico” te invito a no “predicar” el mensaje de una sola marca, si no a buscar lo mejor en función del usuario, pero sobre todo tomando en consideración sus necesidades y casos de uso.


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