Jul 21, 2017 · 1 min read
te oí feliz e inmediatamente un peso que no sabía que tenía en los hombros se aligeró
oírte hablar de los deseos y añoranzas de un individuo que permanece sin rostro me trajo alegría y tranquilidad
mi intranquilidad crece al leer porque no sabes donde pasarás la noche, no esta noche sino las siguientes
Dejame respirar
