El arte de coleccionar

El coleccionismo es una afición, un hobby y a veces también un pasatiempo que consiste en la agrupación de objetos y que supone un criterio de orden para los mismos. Como el coleccionismo depende de los gustos de cada persona emerge de allí la figura de quien lo hace: el coleccionista. En el caso del coleccionismo artístico, esta figura es determinante en el mundo de la cultura.

Entrevista al Lic. Daniel Capardi
Por Lic. Carolina Samamé — De la Redacción de vvartNEWS
Mayo de 2011 — Cba. Arg.


El coleccionista juega un papel esencial en la historia del arte desde sus comienzos y ha visto modificar sus roles y alcances en un camino que va de la mano con aquel que realizara el arte a nivel general.

Para empezar, es vital diferenciar lo que es la inclinación a la compra de lo que es el coleccionismo propiamente dicho. “En el primer caso -explica el Lic. Daniel Capardi- se destaca la exhibición de un poder: adquisitivo, de gusto, de actitud, pero no de colección. En cambio, en el segundo, ya no depende de entender o del valor económico de la obra sino de la pasión por lo que se hace. Además -continúa Capardi- hoy estamos frente a lo artificioso, donde la duda sobre lo que es y no es arte y las valoraciones de inversión en mercados distorsionados denomina colección a lo que simplemente es la compra de obras de arte”.

“Lo económico -puntualiza el experto- afecta cualquier consideración que pudiera hacerse en torno a este tema y su historia. En primer término porque el coleccionismo ha sido practicado con frecuencia en países que gozaban de mayor estabilidad política o poderío económico. Conviven entonces en una colección sistemas de ordenación de las obras que la exaltan aún como bien común, vehículo cultural, termómetro de sensibilidad o proponiendo otras recepciones”.

Obra: Nicola y su doble frente al televisor / Técnica: Fotografía, Ink jet print / Medida: 110 x 176 cm / Año: 2010 / Artista: Nicola Constantino / Origen: Buenos Aires — Argenitna / © Foto: Colección Museo Emilio A. Caraffa.

De lo privado a lo público

El coleccionismo privado ha sido, desde su origen, el núcleo central de la creación del patrimonio artístico y cultural. “Crear una colección de obras de arte siempre ha sido una iniciativa privada, aunque el dinero sea público” señala Capardi. Por ello la importancia de saber diferenciar entre comprar y coleccionar. “Cuando Velázquez compraba en Italia para la monarquía española lo que hoy es una parte importante de los fondos patrimoniales del Museo del Prado, el dinero no era suyo pero el gusto sí. Igualmente, cuando la Fundación La Caixa encargó a María del Corral que estructurara y comprara para su colección, el dinero y las obras adquiridas serían de esa organización pero el gusto, la idea, la intención al reunirlas era de una persona, era un gusto privado” ejemplifica.

“Eso es inevitable. Cuando los directores consecutivos de un museo compran obras para sus colecciones lo hacen siempre según sus propios criterios, y así es como tenemos superabundancia de obras desordenadas y confusas en las colecciones” dispara el ex director del Museo Emilio A. Caraffa.

En este sentido, es interesante remarcar que las colecciones de arte demuestran ser, muchas veces, meras acumulaciones. “Esta condición se puede ver, principalmente, en las grandes colecciones públicas lo que define a las claras un proceso cíclico y traumático de expropiación y desarticulación social que implica, al mismo tiempo, la movilización de nuevos flujos y complejos procesos de subjetivación” refiere Capardi.

Obra: Forme Galbée II / Técnica: Acrílico sobre cartón / Medida: 62 x 48 cm / Año: 1971 / Artista: Carmelo Arden Quin (1913–2010) / Origen: Rivera — Uruguay / © Foto: Colección Museo Emilio A. Caraffa.

Ignacio Pirovano: la diferencia entre comprar y coleccionar

Uno de los principales problemas no es ya si tal o cual gusto es mejor sino, por sobre todas las cosas, si se compra o se colecciona. “Vemos que actualmente hay una creciente cantidad de coleccionistas privados que presumen de sus colecciones cuando lo que hacen es comprar y no coleccionar. Compran insignificancias, caprichos, obras singulares, pero ni siguen al artista en sus diferentes etapas y estilos ni se centran en épocas, estilos o lenguajes” puntualiza el entrevistado. “Por todo ello -continúa- cuando se habla de coleccionistas pienso en Ignacio Pirovano cuyo trabajo de colección (fundacional del Museo de Arte Moderno) está empezando a hacerse cada vez más visible e importante. En dicho trabajo prevalece la pasión, el gusto y el respeto por el artista, por la obra más que por otras razones. Hay un criterio y un objetivo. Lo que en relación a las colecciones públicas se llama (y es precisamente de lo que adolecen): políticas de colección”.

Obra: Hermanas / Técnica: Vestidos de PVC, termosellado y vino / Medida: 250 x 90 x 40 cm / Año: 2003 / Artista: Celeste Martínez / Origen: Córdoba — Argenitna / © Foto: Colección Museo Emilio A. Caraffa.

Museo Caraffa: la colección que se anticipó al museo

La colección del Museo Caraffa da cuenta de la pintura de Córdoba como práctica principal y hasta hegemónica de las artes visuales en este medio durante décadas. Y es el hecho de considerar una colección en términos de un relato histórico lo que la diferencia de otras colecciones. “Es decir, la historia del arte de Córdoba se ve manifestada en la colección del Museo Caraffa”. Existen, entre muchas, dos particularidades destacables cuando se habla del Museo Caraffa en relación a su colección. Una tiene que ver con el recorrido de archivo que cumple la colección al anticiparse a la exposición y al espacio donde ésta tendría lugar. “Hubo colección, entendida como grupo o conjunto de obras, aun cuando esta fuera un fárrago, antes que museo”, cuenta el ex–director de la institución. La otra particularidad tiene que ver con la función que debía cumplir esa colección cuando fue creada: la de educar, la de ser un conjunto de piezas didácticas puesto que servirían para formar a los primeros pintores de Córdoba. “Esto marca una relación muy importante entre el museo y los espacios de formación, la Academia de Bellas Artes. En este sentido lo que también está formulado en la colección, aún con sus problemas iniciales, es situarse en el comienzo de la institucionalidad artística”, concluye el licenciado.

Obra: Amalia y su madre / Técnica: Fotografía color (Toma directa) / Medida: 73 x 75 cm / Año: 2013 / Artista: Estela Izuel / Origen: Buenos Aires — Argenitna / © Foto: Colección Museo Emilio A. Caraffa.

“Una colección expresa un período de la historia del arte”

Consultado acerca de la composición de algunas de las colecciones actuales, Capardi señala que “en el caso de Argentina, hay importantes colecciones privadas y públicas aun cuando, naturalmente, sus inicios fueron distantes a la situación actual”. “Las colecciones -explica Capardi- han crecido con sus propietarios o coleccionistas en buena medida tras haber ampliado sus conocimientos”. Pensando entonces en el coleccionismo actual, incluso en Córdoba, Capardi sugiere que “no existe una tradición de coleccionismo” pero que aparecen, en algunos casos, “instancias de pequeños grupos de obras en formación o completamiento”.

“Considero que es difícil pensar la obra que se produjo la semana pasada como historia del arte. Sin embargo, toda acción o actividad que se proponga poner en relación varios acontecimientos artísticos recientes en función de una mirada organizadora e interpretativa, está ingresando en el terreno de la historia del arte“, explica Capardi al ser consultado acerca de los indicadores de un coleccionista para determinar qué obra tendrá valor o entrará a la historia del arte. “Este tipo de mirada sobre el acontecer inmediato es algo que no se produce demasiado en nuestro país, y es el problema que aparece cuando se decide incorporar obras de artistas jóvenes o emergentes a las colecciones ya constituidas”, dispara el entrevistado. Y finaliza expresando que “son contadas las personas que conciben sus colecciones con la idea de un proyecto serio, como lo debe ser el hecho de formar un conjunto de obras que será, y que empieza a ser una parte de una comunidad cultural y un momento de la historia del arte”.

© Foto: Susana Pérez (Cba. Arg.)

Daniel Capardi (Cba. Arg.). | Director del Museo Emilio A. Caraffa desde el año 1999 al 2008. / Curador de la exposición Arte de Córdoba — Espacio IMAGO. Fundación OSDE Buenos Aires, Argentina. / Jurado de los premios de la empresa OSDE. Buenos Aires, Argentina. / Curador y Jurado del Premio Roggio a las Artes Visuales en conmemoración de los 100 años de la empresa ROGGIO. Córdoba, Argentina. / Jurado y Curador de los premio de Fundación ANDREANI. Buenos Aires, Argentina. / Conforma el equipo de catalogación de patrimonio e historia del Museo MAMba (Museo de Arte Moderno de Buenos Aires).

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