Mezclando churras con merinas

Orgullos de fotógrafos heridos


Leo en Microsiervos que destacan el siguiente tweet con un comentario que había leído hace tiempo, no sé si de esta misma persona, de alguien que se lo haya copiado o de alguien que pensó la misma comparación.

https://twitter.com/JosepSolaFoto/status/477491332672667648

El comentario, obviamente, hace referencia a que la calidad de la foto se debe al fotógrafo por estar en el lugar adecuado, fijarse del detalle del momento y capturarlo con talento, más que de la máquina usada para capturarlo. Sin embargo, la comparación con un libro es totalmente errónea. Al contrario de lo que ocurre con una foto, un libro tiene muy pocas variantes para realizarlo. Quizás todavía existan personas que escriban a máquina pero la mayoría usa un ordenador y algún editor de texto más o menos completo.

El caso de la fotografía es muy distinto. Una fotografía puede ser obtenida con una diversidad enorme de aparatos: desde cámaras profesionales hasta móviles, pasando por las rudimentales cámaras estenopeicas. Y dentro de la misma máquina pueden existir elementos que producen aún más resultados diferentes como lentes especiales o filtros. Todos estos factores, por mucho que les duela en el orgullo a muchos fotógrafos, son importantes en el resultado de una foto y como tal, pueden generar interés en personas que quieran conocerlos tras ver dichas fotos.

Por eso, aunque la comparación sea muy ingeniosa, no es correcta del todo.