Los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental — Resúmen de un Año

Watching Western Sahara contextualiza y comparte vídeos grabados por ciudadanxs periodistas en el Sáhara Occidental, un territorio ocupado por Marruecos al que la mayoría de periodistas internacionales y monitores de derechos humanos no puede acceder. Este informe resume lo que hemos visto durante 12 meses en los vídeos que hemos analizado y compartido. Para ver este reportaje en ingles haz click aquí.

Todos los años, el Consejo de Seguridad de la ONU vota para renovar su misión de paz en Sáhara Occidental, un territorio que lleva 41 años bajo ocupación de Marruecos. Y cada año, organizaciones defensoras de los derechos humanos exigen no solamente que se renueve esta misión, conocida como MINURSO, sino que además amplíe su mandato para incluir la vigilancia de los derechos humanos. “Permitir que la misión de paz de la ONU pueda monitorear los derechos humanos en el Sáhara Occidental y en los campamentos de refugiados de Tinduf es crucial para asegurar que los abusos cometidos a espaldas del mundo puedan llegar hasta la atención de la comunidad internacional”, aseguró Amnistía Internacional días antes de la votación, prevista para el 27 de abril de 2017.

Las semanas que preceden a la votación ofrecen una de las pocas ocasiones en las que los derechos humanos en el Sáhara Occidental, frecuentemente llamada la última colonia de África, se debaten en el contexto del panorama internacional.

Debido a la ausencia de monitoreo de derechos humanos por parte de la ONU en el Sáhara Occidental, al férreo control de Marruecos sobre la prensa, a la prohibición marroquí contra la presencia de organizaciones de derechos humanos internacionales, y a la frecuente expulsión de periodistas y observadores internacionales del territorio por parte de Marruecos, existe poca documentación que permita analizar en profundidad la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental bajo ocupación marroquí. A pesar de la represión y de prohibiciones contra la mayoría de sus actividades, organizaciones de derechos humanos saharauis documentan casos y publican informes que son recogidos por organizaciones internacionales. Aún así, la escasez de información audiovisual y escrita publicada, imprescindibles para documentar y denunciar la situación en este territorio, es sorprendente. Y esta escasez podría ser uno de los factores que explican la razón por la que cada mes de abril el Consejo de Seguridad sigue rechazando los llamamientos de saharauis y activistas internacionales a implementar su propio sistema de monitoreo de derechos humanos. Ojos que no ven, corazón que no siente.

El periodismo ciudadano abre una ventana

Además de los informes publicados por las organizaciones saharauis de derechos humanos, existe una valiosa fuente de documentación: el periodismo ciudadano. Jóvenes activistas filman protestas y abusos en el territorio ocupado y comparten sus vídeos en redes para que el mundo sea testigo. Empleando sus imágenes como base de documentación, Watching Western Sahara publica su primer informe anual sobre los derechos humanos en el Sáhara Occidental. Desde abril de 2016 hasta marzo de 2017, el período aproximado del mandato de la MINURSO antes de su renovación por el Consejo de Seguridad de la ONU, hemos revisado cientos de vídeos grabados por testigos y videoactivistas en el Sáhara Occidental y a través de nuestra plataforma online hemos verificado, contextualizado y compartido más de cien.

Ante la práctica ausencia de medios extranjeros, de vigilancia por parte de la ONU y de investigación de campo por organizaciones de derechos humanos internacionales, las imágenes grabadas por periodistas ciudadanos ofrecen una ventana importante hacia los movimientos sociales que se manifiestan en las calles del Sáhara Occidental y arrojan luz sobre los ataques que se producen contra las voces disidentes.

Durante un año hemos monitoreado vídeos grabados bajo mucho riesgo por testigos directos, activistas de comunicación saharauis, y periodistas ciudadanos, y los hemos compartido en la plataforma Watching Western Sahara. A título individual, los videos muestran escenas perturbadoras de protestas y represión en el contexto de un estado policial. De manera colectiva, narran la historia de un movimiento social persistente y sostenido en el tiempo, y muestran patrones de abuso que Marruecos no quiere que el mundo vea.

A continuación presentamos un resumen de algunos de los temas de derechos humanos documentados en los vídeos compartidos entre abril de 2016 y marzo de 2017, además de información sobre la metodología empleada. La plataforma Watching Western Sahara ofrece más información acerca de los temas o los vídeos abordados por este informe y actualizaciones constantes.

Resúmen de derechos humanos vistos a través del video ciudadano

Entre el 1 de abril de 2016 y el 31 de marzo de 2017 hemos analizado 111 videos. La mayor parte de videos (80) documentan protestas protagonizadas por grupos de entre 4 manifestantes y cientos de personas. Otros videos incluyen testimonios (26) de observadores internacionales o de testigos o supervivientes de abusos de derechos humanos.

De aquellos videos que documentan protestas, 27 tenían que ver con prisioneros políticos, 25 tenían que ver con derechos económicos, tales como acceso a buenos trabajos y educación, 17 exigían el voto para la autodeterminación patrocinado por las Naciones Unidas y prometido hace mucho tiempo. Muchas exigían los tres pedidos. A veintisiete de los videos de protesta se les etiquetó bajo “women”. Muchas manifestaciones en Sahara Occidental, que tienen que ver con cualquiera de los asuntos ya mencionados, o que se enfocan en derechos de la mujer en específico, han sido liderados por mujeres.

Entre los vídeos que documentan las protestas, 17 de ellas se centraron en presos políticos; 25 en derechos económicos como el acceso a puestos de trabajo y a la educación; y 17 se referían principalmente al prometido referéndum por la autodeterminación. Muchas de las manifestaciones se referían a las tres cosas. Veintisiete de las protestas recibieron el hashtag “mujeres”, reflejando el hecho de que muchas manifestaciones en el Sáhara Occidental, tanto si se centran en los derechos de las mujeres como en otros, son lideradas por mujeres.

Aunque la mayoría de las protestas grabadas en vídeo (50) tuvieron lugar en El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, muchas otras se realizaron en otras ciudades a lo largo y ancho del territorio ocupado: seis en Smara; una en Bou Craa, centro de polémicas operaciones mineras; dos en la ciudad de Dajla; y tres en la ciudad costera de Foum el-Oued, donde una manifestación de mujeres fue brutalmente atacada en noviembre pasado.

También revisamos numerosos videos que documentan protestas en Marruecos. Dos tuvieron lugar en Guelmim, una ciudad en el sur de Marruecos con una población impotante saharaui que se manifiesta regularmente a favor de los derechos de saharauis que viven tanto en el Sáhara Occidental como en Marruecos. También se han producido manifestaciones saharauis en Salé, cerca de Rabat, la capital de Marruecos. Salé es la sede de un nuevo juicio contra un importante grupo de presos políticos saharauis que están en prisión desde 2011.

La variedad de manifestaciones en masa a través del territorio de Sahara Occidental muestran un panorama de agitación social a nivel general el cual es contrario a la narrativa que la nación Marroquí muestra a la comunidad internacional, captada en esta cita de la declaración de Marruecos al Comité de Derechos Humanos de la ONU el verano pasado: “Marruecos no interfiere de ninguna manera con el uso de los derechos políticos, civiles, sociales y económicos de la gente en el Sahara Marroquí”. De hecho, cada semana, la gente Saharawi expresa sus quejas en cuanto a violaciones de esos derechos se refiere, y, de manera que nosotros lo documentamos a continuación, sus pedidos han sido reprimidos de manera consistente.

La frecuencia y diversidad de manifestaciones masivas a lo largo y ancho del Sáhara Occidental muestran un panorama de agitación social generalizado contrario a la narrativa que Marruecos suele mostrar a la comunidad internacional, resumida en esta cita de la declaración que el Estado marroquí hizo el verano de 2016 ante el Comité de derechos humanos de la ONU: “Marruecos no interfiere de ninguna manera en el disfrute por parte del pueblo del Sáhara marroquí de sus derechos políticos, civiles, sociales y económicos”. En realidad, el pueblo saharaui expresa de manera continua su agravio con respecto a las violaciones de estos derechos y, como hemos podido documentar, estas expresiones de agravio son consistentemente reprimidas.

Libertad de Expresión y de Reunión

Aunque los problemas de derechos humanos abordados por las manifestaciones son diversos, los videos que hemos revisado tienen dos temas en común: la no violencia y la intervención policial.

Ni un solo vídeo de protesta que vimos o que compartimos muestran la incitación a la violencia por parte de manifestantes saharauis. En muchas imágenes la gente marcha en protesta, en otros permanecen en la calle con pancartas, coreando consignas. Las protestas organizadas por colectivos de desempleados que exigen oportunidades y empleos dignos para saharauis frecuentemente se distinguen por los chalecos coloridos portados por manifestantes. En otras, la protesta está pensada para el público de YouTube, como esta protagonizada por cinco mujeres contra las elecciones parlamentarias en Marruecos y el Sáhara Occidental en otoño de 2016. Una de las mujeres sostiene una bandera saharaui pro independencia, mientras otras muestran carteles en árabe, francés, español, francés e inglés que dicen: “Todos los saharauis están en contra de las elecciones marroquíes ilegales en Sáhara Occidental”.

Muchos videos de protestas muestran tácticas de resistencia no violenta que los manifestantes podrían haber aprendido del movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos y de otros movimientos sociales no violentos. Este video, grabado en julio de 2016 en El Aaiún durante una manifestación de activistas desempleados, ofrece un ejemplo de ello.

Mientras las fuerzas de seguridad marroquíes intentan desmantelar la manifestación por la fuerza, los manifestantes entrelazan sus brazos para resistir e intentan seguir con la protesta en medio del caos.

Intervención Policial & Abuso

De los 81 videos de protestas revisados por Watching Western Sahara durante un año, 51 fueron etiquetados como “police intervention” (intervención policial), 10 como “police brutality” (brutalidad policial) y 8 como “injury” “lesión”. Las autoridades intervinieron para dispersar manifestaciones de cualquier tamaño y sobre cualquier asunto. El primer minuto de este video, captado durante un día de acción en marzo de 2017 en El Aaiún por activistas de derechos humanos, muestra un panorama que se repite con frecuencia.

Tres mujeres despliegan un cartel y empiezan a corear en una calle principal. Pasados 30 segundos, las fuerzas de seguridad corren hasta ellas e intentan arrebatar el cartel de sus manos. Cuando las mujeres se aferran a él, rápidamente acuden más agentes con cascos y vestidos de civil, e intentan separarlas a la fuerza.

Cuando las manifestaciones aumentan en número y ya hay decenas de activistas, frecuentemente podemos ver a las fuerzas de seguridad acercarse en masa, cargando contra los manifestantes o separándolos a la fuerza para dispersar la protesta.

Las fuerzas de seguridad parecen ser conscientes de que sus actuaciones en público podrían ser captadas en cámara, y toman precauciones para mantener los abusos más atroces fuera de la vista pública o que éstos se cometan por policías vestidos de civil en lugar de por oficiales uniformados. Cuando las manifestaciones son intervenidas, frecuentemente vemos cómo activistas son arrastrados del lugar a la fuerza. Como las personas que graban estos vídeos están escondidas y a cierta distancia de las protestas, no pueden seguir filmando lo que ocurre cuando los activistas desaparecen del plano. (Por ejemplo, ver este vídeo de una activista vestida con una bandera saharaui que fue sacada de una manifestación a finales de 2016).

De vez en cuando, sin embargo, activistas periodistas graban escenas de abusos que las fuerzas de seguridad marroquíes intentan mantener escondidas del mundo.

En el minuto 3:50 de este video de una manifestación en noviembre de 2016, vemos cómo agentes vestidos de civil fuerzan a varias mujeres a ir una calle aledaña donde creen que nadie puede ver o grabar sus actos. Allí, una muchedumbre de hombres les rodean y les atacan una a una. Al cabo de un rato, el autor del vídeo es descubierto y la grabación llega a su final. Posteriormente en otro lugar, las mujeres agredidas (algunas sexualmente) y heridas son entrevistadas y describen su experiencia a la periodista estadounidense Amy Goodman, que en esos momentos se encontraba en El Aaiún con su equipo.

Cuando el abuso se comete detrás de puertas cerradas, los activistas saharauis los describen mediante vídeos testimonio. Cuando activistas por los derechos de la mujer fueron arrestadas y detenidas en una marcha en agosto, numerosas mujeres ofrecieron su testimonio en un vídeo en el que describieron su detención y el abuso sufrido.

La frecuencia de la intervención policial marroquí durante manifestaciones pacíficas en el Sáhara Occidental muestran una sociedad que no tiene tolerancia para la disidencia. No es de extrañar que Marruecos haya prohibido la entrada al territorio a Amnistía Internacional y Human Rights Watch, y que tome medidas represivas tanto contra periodistas locales como con la prensa internacional que informa sobre los derechos humanos. Quiere evitar que el mundo sea testigo de las historias de represión, intolerancia y abuso que podemos ver a través de las imágenes grabadas por ciudadanos periodistas.

Enfoque en Prisioneros Políticos

Uno de los temas más comunes abordados en los videos que revisamos este año pasado fue el de presos políticos. Veintidós de los vídeos de protesta que hemos compartido se centraron en dos casos importantes — el de Brahim Saika, activista saharauis que falleció en prisión mientras mantenía una huelga de hambre en abril de 2016, y los presos del juicio Gdeim Izik.

Tras la muerte de Brahim Saika — un líder del movimiento de activistas desempleados saharawis — en un hospital marroquí, se celebraron numerosas manifestaciones en el Sáhara Occidental y en Marruecos exigiendo una investigación y apuntaron a su muerte como el ejemplo más reciente de un patrón de patrón de abuso y negligencia hacia presos políticos saharauis. (Watching Western Sahara reunió algunos de esos vídeos de manifestaciones esta página).

Mientras tanto, el juicio civil del “grupo Gdeim Izik” arrancó. Durante los últimos seis años, 24 saharauis han permanecido en prisión por su presunta participación en las protestas de Gdeim Izik — un gigantesco campamentos de protesta por las condiciones de la ocupación que tuvo lugar a finales de 2010 y que se tornó mortal cuando fue desmantelado violentamente por las fuerzas marroquíes. En estos años, los presos han realizado huelgas de hambre y han inspirado multitud de manifestaciones en el Sáhara Occidental, así como llamamientos por su libertad por parte de organizaciones a nivel mundial. En el 2103, un tribunal militar marroquí les condenó y sentenció a penas de entre 20 años y cadena perpetua, en un proceso descrito por Human Rights Watch como “juicios seriamente defectuosos”.

Un tribunal marroquí posteriormente anuló esas condenas y remitió el juicio a un tribunal civil de apelación en Rabat. Ese proceso arrancó el 26 de diciembre de 2016, y con el seguimiento de observadores internacionales. El exterior de la sala del tribunal ha sido escena de numerosas protestas saharauis, que también se han realizado por ciudades ocupadas del Sáhara Occidental, incluyendo El Aaiún y Smara. Muchas de estas manifestaciones fueron grabadas. Tras varias sesiones, el juicio se has postergado hasta el 8 de mayo de 2017.

Los presos políticos saharauis juzgados en el Sáhara Occidental son mucho menos visibles y les es más difícil conseguir apoyo internacional. El 20 de diciembre de 2016 dos abogados españoles fueron expulsados de El Aaiún por las autoridades marroquíes y se les prohibió asistir al juicio de dos activistas saharauis.

Metodología

Este informe ha sido elaborado por el equipo de Watching Western Sahara basado en vídeos verificados y revisados en la plataforma Watching Western Sahara. La mayoría de los vídeos revisados fueron filmados y compartidos por periodistas saharauis, periodistas ciudadanos y colectivos de medios de comunicación radicados en el territorio ocupado. Cada vídeo ha sido verificado y contextualizado con técnicas y metodologías de curación de vídeo desarrolladas por organizaciones como WITNESS y Amnistía Internacional, en base a la información contenida en el vídeo, fuentes fiables en Internet y saharauis familiarizados con el terreno. Estos vídeos solamente representan una fracción de todos los vídeos grabados y compartidos en Sáhara Occidental entre abril de 2016 y marzo de 2017, y la información que éstos ofrecen representa una fracción aún más pequeña de todos los abusos de derechos humanos que se cometieron durante ese período. Para obtener más información sobre Watching Western Sahara, diríjase a la página About en el sitio de web de Watching Western Sahara.