Not so complicated.

¿Por qué el amor es tan complicado de entender?

Es una de esas preguntas que siempre rondan en mi cabeza pero que en realidad, ya tengo la respuesta.

El amor no es complicado, no es difícil, no es que no exista. Sobrevivimos a la idea de que al principio todo es color rosa, palabras lindas, emociones primeras, nervios por vivir cosas nuevas y más. Llega poco a poco una segunda pregunta, ¿en qué momento todo esto se irá a la mierda?

Nadie lo sabe, solo pasa. A veces no tiene explicación e incluso cuando la tuviera, no entenderíamos, o más bien, nos obligaríamos egoístamente a no hacerlo.

Todo lo hacemos al revés. Soy una de esas personas que se anticipa a la desgracia. Antes de siquiera permitirme sentir, ya estoy creando la catástrofe más épica que cualquier literato hubiere escrito.

No te cansas del auto-sabotaje, la decepción, el declive de emociones hasta llegar al preciso instante en que todo desaparezca.

No girl, me he repetido a mí misma. Don’t do it again. Pero vuelvo a caer.

Entonces el amor nunca es complicado. El amor es el sentimiento más hermoso que el humano privilegiado puede gozar.

El amor es paciencia, respeto, tiempo y espacio. Los mejores amantes se juntan y se alejan. La confianza tarda en ganarse y se pierde en un santiamén.

¿Por qué pensar en que nunca volveré a amar, cuando ni siquiera me esfuerzo por sentir y dejar de querer entender el amor? No sé, quizá sea una de las nimiedades más vulgares que jamás podré dejar atrás.

No te esfuerces en querer amar a alguien, no te esfuerces en no perder a alguien. Ama sin querer ser amadx, ama irracionalmente, cágala y vuelve a cagarla; entonces entenderás lo que es el verdadero amor.