01. Risas
Me despiertan risas, y lo primero que hago es mirar el celular, que me cuenta la hora, son las 5:03 am.
Es una de esas mañanas normales, para nada fuera de lo común. Los perros ladran en el patio y aunque sí, hace frío, la oscuridad que todavía hay a esa hora me mantiene en un estado que no me permite diferenciar si estoy despierta o sigo soñando.
No me muevo mucho porque repito, hace frío. Mis ojos siguen medio cerrados pero a cierta distancia escucho una conversación en voz serena, transmitiendo tranquilidad, de esas que fluyen entre dos personas que no temen conversar sobre nada entre sí y hacen parar un poquito el mundo por la normalidad en la que se producen, dentro de un estilo de vida que está acostumbrado a lo apurado, estresado y la rutina.
Pero pronto se corrompe ese estado de sueño y me empiezan a venir a la mente los pendientes, las tareas, las reuniones y a donde mandar el CV antes de que pasen más días. Ya me estoy estresando y son las 5:10 am.

Pero ahí vuelvo a escuchar más risas, la conversación se vuelve mucho más alegre y por algún motivo esas dos voces me llevan de vuelta a un estado de paz que tan constantemente estoy buscando.
“Yo no veo otra salida, no quiero pasar la vida, sin que la vida pase a través de mí” me cantan siempre Jorge y Kevin al oído, lo que me hace pensar que capaz debería dejar de centrarme en las cosas que no están en mis manos, para darle toda mi atención a lo que hoy me pertenece por completo.
Capaz, debería de aprender más de esas dos voces que antes de que salga el sol (y les recuerde todo aquello que prefieren olvidar) están fluyendo centradas en únicamente lo que ocurre en ese momento.
Sí es difícil, yo sé, tampoco me juzgo, pero por alguna razón mientras siguen hablando me digo a mí misma que no tengo que pensar tanto para empezar a dejar que la vida pase por completo a través de mí…
Así que me levanto, abro la puerta y ahí les veo a ellos dos sentados, desayunando y charlando como si afuera nada existiera, recordándome que todo lo que hoy tengo en mis manos, es todo lo que hoy necesito.
Porque dios mío, que bien le hace a mi corazón empezar el día escuchándoles charlar y reír entre ustedes mamá y papá.
