Del debate entre Aguirre y Carmena

Por fin, he visto el debate entre Aguirre y Carmena, y creo que no se ha entendido bien lo que Aguirre quería plantear.
Cuando Ada Colau lanzó su Barcelona en Comú, aquí en Madrid todo el entorno de Podemos y la izquierda más radical decían “qué pena que nosotros no tengamos una Colau”.
Y eso es Carmena. Un trasunto de Colau. Sencillamente.
Una señora aparentemente íntegra y simpática, de una ingenuidad política enternecedora. Un señora que no tiene la menor relevancia política.
Es una percha, no un traje.
Podemos y afines quieren estar dentro. De eso va Laclau y todos esos “significantes vacíos”. Carmena les está girando el picaporte.
Allí iba Aguirre: a incidir en el centro del problema político que representa Carmena.
Ya sabéis que Aguirre tampoco es santa de mi devoción. No soy partidario ni del liberalismo ‘de verdad’, ni de la versión chusca y arrabalera de Esperanza. Esa persistente confusión entre lo civil y lo empresarial me deja patidifuso y preocupado.
Pero si algo no puede decirse de ella es que guste de preliminares y de guarniciones.
En el debate, fiel a su estilo, pasó de las patatas fritas y de la verdura, y fue directa al filete: “¿Señora Manuela sabe usted quien tiene detrás o no?”.
La respuesta a esa pregunta da cuenta de la fibra moral y política de la candidata de Ahora Madrid.