Cómo ser (o no) creativo

Sea cual sea la actividad que desarrollemos existen reglas a las que atenerse.

Las leyes de la física son un buen ejemplo, estamos atados a ellas queramos o no, nadie puede romperlas, pero a través de un conocimiento profundo de las mismas podemos escurrirnos entre ellas, esquivarlas, obviarlas, reducirlas y llegar allá donde pensábamos que no se podía, léase pisar la luna o mantener una conversación simultánea con 3 personas cada una en un continente distinto.

Cualquier ciudadano del Imperio Otomano habría juzgado imposible la existencia de Internet, en la época de Martín Lutero directamente se presuponía que la Iglesia todo lo hacía bien y que ciertas cosas no se podían decir. Es imposible que cuatro perroflautas sentados en una plaza a mediados de mayo cambien el panorama político de un país entero, pero sucede.

Y sucede lo mismo en las redes sociales, damos por sentado que existen unas reglas que hacen nuestro contenido más viral, poner hashtags, mencionar, poner imágenes, incluir enlaces… Y es cierto que ayudan, pero muchas veces nos centramos tanto en la forma que perdemos de vista el contenido. Él hábito no hace al monje, más aún, suponemos que existen reglas que dictan qué contenido es o no aceptable para cada red social.

Vemos aquí un ejemplo clásico de lo dicho hasta ahora, en Wibber hemos escogido este tweet porque forma parte de una historia que cuenta Hugo Izarra usando varios tweets encadenados (un formato bastante interesante, por cierto) y es, con diferencia, el tweet con mas engagement:

Por ser una cuenta personal puede permitirse ser incorrecto, por haberse construido una conexión con su audiencia puede permitirse juguetear con la ofensa, en definitiva, por tener una cuenta con personalidad puede permitirse romper las reglas. He aquí el gran dilema: Seguir la corriente o ser original.

Ambas tienen sus ventajas y desventajas, la primera es más segura, la segunda ofrece mejores recompensas. La primera requiere tiempo y capacidad de observación para conseguir adaptarse rápido a la corriente (o una herramienta de análisis de redes sociales), la segunda ingenio y carácter ¿Pueden mezclarse? Por supuesto.

Si trabajas para una marca comercial que tiene que dar una imagen tienes menos libertad, normalmente no puedes jugar la baza de dar opiniones controvertidas para crear discusión pues muy pocas marcas aceptan entrar en un juego tan arriesgado, podría parecer que estas abocado a seguir la corriente. Por si fuera poco, en ocasiones los productos de tu empresa son tan útiles como poco atractivos para hablar de ellos en redes sociales, aún así, como decíamos antes, se puede ser llamativo utilizando los contenidos propios y saltándose las reglas sobre contenido viralizable. Os dejamos otro famoso ejemplo de ingenio en redes sociales:

@SluggerMaxman
@Xeviichete
@vileda_es

¿Por qué funcionó esta respuesta? Claramente hacer una broma sobre un juego que ha marcado la infancia de varias generaciones es el principal acierto, más sutil es el hecho de que sea la propia cuenta de Vileda quien haga la broma, pero estamos todos de acuerdo en que si esa misma respuesta la hubiésemos dado desde el Twitter de Wibber el impacto hubiese sido menor.

Ahora bien, ¿por qué tardar 6 días en contestar? ¿Estrategia? ¿Falta de medios? ¿Habrían obtenido más impacto aún si hubiesen contestado al momento? En Wibber creemos que sí y por ello estamos desarrollando una alerta automática de menciones a tu cuenta, pero para llevar a buen puerto el proyecto necesitamos las opiniones de community managers expertos. Si estás interesado en participar de este proyecto y beneficiarte de los resultados contacta con nosotros en Wibber.es

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