Hoy me dieron ganas, ganas de escribir ¿ Poesía ? No lo sé.

En aquel lugar donde expiamos
hasta la sanidad, nuestras culpas
el recuerdo de su rostro detiene
mi improvisado concierto acústico.
Es una anciana de cabello blanco,
Está tomando sombra con forma de José Martí.
Advirtió a mi compañía. Miguelito.
Él entiende el mensaje y se retira.
La anciana me increpa, primero con la mirada
luego con la boca, “eres artista”.
con un tono casi que de reproche.
La vieja lee en mi ceño perplejidad.
“No sabías ?”
Mi rostro no esconde mi ________

“Se te nota en los ojos… …la mirada te delata.”

Con una sonrisa pícara me invita a sentarme a su lado.
Me comparte su vida, sus años y su espíritu.
Su nieto juega con una máscara de papel con otro niño.
Dice que escribe poesía.
Me recita un poema.
“Entrañable hoja blanca,
solo tú…”
al finalizar la miro
con otros ojos. Ella se dá cuenta. “Hay muchas versiones …”
me nombra a un poeta de medio oriente y luego a la sevillana Blanca de los Ríos.
Me transmite que cada uno
tiene una relación única con su hoja blanca.
Que la que me acababa de recitar era la suya.
Que la amaba, que solo ella la escuchaba sin juzgarla, que solo ella la aguantaba.

Releyendo me doy cuenta que no es poesía, solo es un recuerdo de ella.