Enfoque pedagógico del diseño gráfico

«Muchos de nosotros mantenemos buenos recuerdos de maestros que encendieron nuestro interés por un tema en particular gracias a su conocimiento, entusiasmo y estímulo».

El diseño gráfico es una profesión que alberga inconsistencias teóricas y metodológicas, debido a la falta de consenso entre los profesionales, los docentes y las instituciones educativas, entre otros factores. Sin embargo, podría considerarse algo natural hasta cierto punto, por la corta trayectoria que este tiene. Entendiendo esta etapa como parte de un proceso de consolidación como campo de estudio y profesión, permeada por el contexto económico, político, cultural y tecnológico de cada región.

En el estado de Chiapas su historia es aún más breve, ya que fue a finales de la década de los 80 y principios de los 90 del siglo pasado, cuando se comenzó a manifestar su enseñanza formal, por parte de escuelas particulares; así como su ejercicio profesional.

A pesar de ser un periodo muy corto, es en este que el diseño gráfico enfrenta una importante etapa de transición mediada por el desarrollo tecnológico, que no sólo ha transformado el ejercicio profesional sino que también ha incidido en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Esto fomentó todavía más el desdeño que sufren los contenidos conceptuales y la investigación en el campo del diseño; aspectos que deben ser resarcidos por las instituciones educativas y los docentes, quienes a su vez deben formar un solo frente que fomente en el profesional un pensamiento analítico, reflexivo, con capacidad de síntesis y con un fuerte sentido de correspondencia con su sociedad. Promoviendo en los estudiantes una actitud participativa, con el interés por identificar y resolver las problemáticas que la sociedad adolece en el campo de la comunicación visual.

Para ello, se han desarrollado investigaciones que sirven de soporte para la implementación de nuevas metodologías didáctico-pedagógicas con un enfoque constructivista, apoyadas por la teoría de inteligencias múltiples y el desarrollo por competencias, entre muchas otras que el docente de diseño haría bien en conocer y apropiarse a fin de fortalecer y mejorar sus propias competencias.

En primera instancia, resulta fundamental tanto para el docente como para el alumno y el profesionista, construir una visión integral del diseño gráfico mediante la exploración de los diferentes discursos epistemológicos que este adopta.

¿Qué es y cómo se hace? Son el principio para estudios de corte:

  • Fenomenológico, porque se construye desde la experiencia de sus actores.
  • Ontológico, porque existe y existen entes que lo componen.
  • Dialéctico, porque es la síntesis dinámica entre la teoría y la práctica.
  • Hermenéutico, porque se desarrolla en múltiples contextos.
  • Tecnológico, porque también es un saber pragmático.

Pero este enfoque no estaría completo si se descuidan dos aspectos más: La gestión de diseño y La pedagogía del diseño.

Las respuestas a ¿Qué es y cómo se gestiona el diseño? son parte de una formación integral para el diseñador. Puesto que, el diseño es también un negocio en el que la relación comercial con los comitentes es además una relación didáctica; y que sea como empleado o empresario, el profesionista no se exime de este aspecto. Presupuestar un proyecto o realizar una cotización son actividades a las que se enfrentará un diseñador.

Esto insta a que los docente se replanteen, qué y cómo enseñan diseño; al mismo tiempo que los estudiantes también tendrían que cuestionarse qué y cómo aprenden diseño. En este punto, hay que señalar, que la responsabilidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, aun cuando muchos destacan el rol del docente, en realidad es compartida.

Esto evidencia el carácter multidisciplinario del diseño gráfico, por lo que las asignaturas que componen su currícula debieran ser pertinentes a la formación integral del estudiante. En ese sentido, el docente de la asignatura de fotografía debe ser consciente de que forma a un diseñador gráfico y no a un fotógrafo, por poner un ejemplo.

Pese a que el diseño gráfico como profesión también enfrenta sus propios dilemas, es claro que desde la docencia se podría coadyuvar a la resolución de estos.