Figuras retóricas

Este ejercicio consistía en crear una metaficción dentro del cuento de William Faulkner “Una rosa para Emily” haciendo uso de distintas figuras retóricas, aquí el resultado:

El buen Tobe

Siempre serví a los Grierson, del mismo modo en que lo hicieron mis papás, y sus papás antes de ellos, eran buenos amos, a diferencia de los que mandaban en los cultivos, los Grierson nunca usaron el látigo con nosotros. Eramos los sirvientes mejor vestidos en el coro, algunos nos miraban con cierta envidia, como si en el fondo desearan vernos azotados, solo por el hecho de estar vestidos como blancos.

Después de que mi padre murió quede al servicio de la casa, la señorita Emily ya no era una niña y el amo no me quería cerca a ella, de hecho no quería a nadie cerca de ella, quizá por eso, ella lo envenenó, nunca me dijo la razón verdadera, solo puedo recordar sus palabras cuando encontré el frasco de veneno en su cuarto.

“ — Tobe, usted me agrada, nunca hace demasiadas preguntas, veo que encontró el frasco, y aun así no dice nada, ¿sabe que dice en la etiqueta, no es así?”
“— No se leer señorita, esos no son mis asuntos. — le dije”
“ — Claro que no, pero de seguro sabe lo que significa esa calavera, ¿cierto?”
“ — Es veneno señorita.”
“ — ¿No le parece extraño que tenga veneno en mi habitación?”
“ — El amo lo usaba para las ratas señorita.”
“ — ¿Ha visto ratas ultimamente Tobe?”
“ — No, señorita”

Sin darme cuenta la señorita Emily se abalanzó sobre mí, y pude ver al mismo demonio en sus ojos mientras me decía:

“ — ¡Escúcheme bien maldito negro!, por que será la ultima vez que se lo digo, de ahora en adelante no hablará, ni mirará a nadie más allá de lo necesario, cualquiera que se dirija a usted pensará que es mudo, y bajo ninguna circunstancia mencionara el nombre de mi padre o lo que ha visto hoy, ¿he sido clara?”

Mientras sentía el sudor frío en mi espalda moví la cabeza de arriba a abajo, a lo cual la señorita me respondió con una sonrisa en su rostro diciéndome:

“ — Creo que usted y yo nos vamos a entender Tobe”

Como lo dijo la señorita, todo se normalizo desde ese momento, nunca volvimos a tocar el tema, ya han pasado años desde ese día, y la señorita Emily parece feliz de nuevo, sobre todo desde que se comprometió con ese yankee… Homer Barron. Todo parece marchar bien para el buen Tobe, y será incluso mejor si logro encontrar esa rata muerta, que apesta por toda la casa.