Innovación y calidad: Mover las ideas hacia el centro.

A medida que los gobiernos y empresas alrededor del mundo exigen mayor innovación, se espera que las escuelas jueguen un rol importante en el cumplimiento de esta necesidad. El abordaje educativo tradicional se fundamenta en la transmisión pasiva del conocimiento y coarta la posibilidad de salirse de esquema de aprendizaje preestablecido, lo que limita la creatividad.
Marlene Scardamalia y Carl Bereiter plantean un modelo educativo que levanta la necesidad de innovar en la forma tradicional de educar y las posibilidades que se dan a los estudiantes para aprender. Se hace necesario que los estudiantes puedan desarrollar competencias relevantes para desenvolverse en la denominada “sociedad del conocimiento”. En términos generales, esta se caracteriza por la necesidad constante de renovar las competencias que permitan a individuos y grupos actuar de manera autónoma y productiva. Sin embargo, actualmente no estamos enseñando esto en las escuelas.
Se hace necesario desarrollar las “competencias del siglo XXI” que se vinculan a aprender a pensar de manera crítica y creativa, trabajar de manera colaborativa, aprender a usar herramientas de diverso tipo (sobre todo tecnológicas y de comunicación); todo lo cual permita a las personas acceder a información y seguir aprendiendo a lo largo de la vida, y desempeñarse socialmente de manera responsable y solidaria, y demostrar altos niveles de asertividad.
Lo que distingue la Construcción de Conocimiento de otros enfoques educativos modernos es su énfasis en la responsabilidad colectiva de los estudiantes por la mejora de ideas. Esto implica aplicar el pensamiento de diseño al corazón del contenido curricular, para que el desarrollo y la mejora de ideas sean el objetivo del trabajo estudiantil.
La Construcción de Conocimiento lleva el trabajo con ideas en modo de diseño hasta los primeros niveles escolares, donde se ajusta de manera natural con la inclinación de los niños y niñas a generar y jugar con las ideas. Con apoyo docente y tecnológico, los niños pueden desempeñarse, apoyándose mutuamente, como una comunidad creadora de conocimiento.
La tarea de la educación es equipar a las personas para que funcionen no solo como usuarios de conocimiento, sino como creadores de conocimiento. La Construcción de Conocimiento aspira a hacer esto de la manera más directa: involucrando a los estudiantes en la creación real de conocimiento.
Les invito a profundizar más en estos y otros planteamiento presentados en el estudio, “Innovación y calidad en educación en América Latina”, publicado por la Iniciativa Latinoamericana de Investigación para las Políticas Públicas (ILAIPP). La investigación hace énfasis en la prioridad que debe tener en la región que la población pueda acceder a sistemas educativos que incluyan la innovación y la calidad entre sus prioridades, y contribuyan con la construcción de una región más integrada, democrática, próspera e inclusiva.
