Acepta todo lo que es

No lo juzgues. Siéntelo.

No busques entenderlo. Simplemente obsérvalo.

No pongas etiquetas de “bueno” o “malo”. Los polos opuestos a fin de cuentas son unidad.

Quizá no es como hayas querido. Pero tranquilo/a. Si existe algo permanente es lo impermanente.

Acéptalo tal cómo es.

Solo una vez que lo hagas, encontrarás la verdad que buscas.

No afuera. Sino ahí, dentro tuyo.