Educación más allá de la creencia

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Cada persona percibe la vida de una forma única. Desde muy pequeños vamos construyendo nuestro modelo de realidad que a su vez generan nuestras creencias y convicciones.

Pero quizá una de las creencias más sensibles que vamos formando desde temprana edad es acerca de la educación.

En los siguientes párrafos iré aclarando el concepto de educación que fuí desarrollando con el tiempo, y daré tips esenciales que me han ayudado a volverme una persona más “educada”.

Qué NO es educación

La educación no es llenar un cubo, sino encender un fuego.
- William Butler Yeats

La gran mayoría de jóvenes asocia educación a una institución educativa, clases magistrales impartidas entre cuatro paredes cuyo principal objetivo será aprobar unos exámenes, esto a su vez llevarán a una certificación para el tema estudiado, lo cual se supone nos asegurará un mejor futuro laboral.

NO. Eso no es educación. Quizá sea apenas una milésima parte de lo que la compone.

Quitemos por un momento todo lo que hemos aprendido o creemos saber acerca de educación. Empecemos de nuevo. Sin ideas preconcebidas.

Volvamos hacia atrás.

Estos son los tres pilares esenciales para transformar la educación en un estilo de vida:

1- Recuperar la empatía.

El aprendizaje es un resultado de escuchar, lo cual guía a incluso una mejor escucha y atención a la otra persona. En otras palabras, para aprender del niño, debemos tener empatía, y la empatía crece a medida que aprendemos.
- Alice Miller

Muchas veces nos olvidamos de lo mas básico, el ser personas y tratar al prójimo también por lo que es, un ser humano.

Hoy en día, es difícil tener buen ejemplo de aquello. Hasta nuestras máximas autoridades pecan de una falta tremenda de empatía a la hora de entablar una conversaciones que definen el futuro de un país.

Pero bajemos esto al piso. Hagamos un experimento. Te desafío a que durante los próximos siete días realices acciones muy simples, pero que suelen pasar desapercibidas en nuestra rutina cotidiana:

1- Saludar con una sonrisa a las personas con las que cruzas la vista.

2- Entablar una conversación amena con el cajero de la tienda.

3- Realizar alguna actividad de voluntariado.

4- Si estamos conversando con alguien, mirarla a los ojos prestándole el 100% de nuestra atención. Esto le generará a la persona una sensación de interés sincero de nuestra parte.

El punto es no olvidar nuestra humanidad. No olvidar que las personas a nuestro alrededor también sienten. Recuperar nuestra empatía. Una vez logrado esto, nos volvemos a sentir vivos y con una sensación de bienestar interior sin comparación.

2- Despertar a nuestro niño interior

Los niños tienen que ser enseñados sobre cómo pensar, no qué pensar.
- Margaret Mead

¿Recuerdan cuando éramos niños y cada día nos hacíamos preguntas existenciales?

Cuando somos niños nos parece sorprendente cada detalle. Necesitamos saber el “por qué” de todo a nuestro alrededor. Esto hace que desde pequeños absorbamos como esponja toda información a nuestro alcance.

Pero llega un punto en el que dejamos de hacernos preguntas. Dejamos a un lado la curiosidad y empezamos a asumir ideas preconcebidas sin preguntarnos el “por qué” o el “cómo”. Esto no hace mas que disminuir nuestra visión del mundo, matando a nuestro niño interior.

Las grandes personalidades de la historia no se preocupaban por encontrar todas las respuestas, al contrario, buscaban siempre en su niño interior inspiración para formular las mejores preguntas.

Nosotros también podemos hacerlo, basta con que nos empecemos a cuestionar una o varias situaciones en nuestra vida diaria para volver a despertar nuestra curiosidad. Podríamos comenzar haciéndonos preguntas sobre nosotros mismos. Esto nos ayudaría a entender mejor nuestros patrones de pensamiento o ciertas emociones que sentimos.

Una lista práctica de preguntas para comenzar podría ser la siguiente:

¿Qué siento acerca de mi situación actual?

¿Por qué pertenezco a [x religión]?

¿Cuáles son mis creencias acerca del éxito?

¿Cuál es el sentimiento que me invade cuando paso mucho tiempo fuera de una relación? ¿Por qué siento esto?, etc.

Más allá de las respuestas, la idea de estas preguntas es que comiences a cuestionarte ciertas creencias y patrones internos que suelen pasar desapercibidos. Alimentando nuestra curiosidad podemos volver a despertar a nuestro niño interior.

3- Fortalecer cada día tu propósito

Vive como si fueses a morir mañana. Aprende como si fueses a vivir para siempre.
- Mahatma Gandhi

Si bien llegamos hasta aquí sabiendo que la educación es mas bien una serie de actitudes y acciones con la cual afrontamos la vida, necesitamos una motivación, necesitamos un propósito.

No hablo de grandes propósitos, ni te diré que pienses y escribas tu misión de vida en unos minutos, eso es algo muy volátil que irás formando a partir de tus experiencias. Todos los días cambiamos de acuerdo a nuestras circunstancias. Un día nos levantamos queriendo ser Arqueólogos como Indiana Jones y otro día queremos ser un Maestro Zen y vivir en los monasterios (El ejemplo es un muy extremo, pero ustedes me entienden).

Busquemos en nuestro interior el propósito raíz, y démosle nombre. No hace falta nada complejo, pero tiene que ser lo suficientemente motivante como para movernos de nuestra zona de confort hasta el punto de generarnos dolor interno si no llevamos acabo dicha acción. No importa que tantas veces cambiemos la “forma” o el “cómo”, nuestro propósito siempre estará firme para nosotros.

Un ejemplo genérico de un propósito:

“Llegar a ser la mejor versión de mí mismo a través de [acción], y comprometiéndome a [acción] para alcanzar [meta] en un lapso de [fecha límite]”.

Entonces.. ¿Qué es la educación al final de cuentas?

La educación no es preparación para la vida; la educación es la vida en si misma.
- John Dewey

La educación es el estilo de vida con el cual decidimos vivir diariamente y merece dejar de ser prostituida en su significado para comenzar a ser parte de nuestra esencia real como personas.

Empecemos a hablar de estos temas y despertemos a nuestro niño interior.

¿Y para vos, cuál es el significado de educación?