El cambio climático y sus consecuencias en el mundo del vino

Parece un chiste viejo ese de que estamos acabando con nuestro planeta. Y es que a pesar de lo que los incrédulos puedan pensar, las consecuencias están aquí y están ahora.

En el mundo del vino, estos efectos también tienen repercusiones colaterales. En la teoría vitivinícola, la conocida “franja del vino” consiste en una línea que cruza el hemisferio norte y el hemisferio sur y tienen las características óptimas para que la uva tenga las condiciones necesarias para crecer con respecto al clima.

Un clima que tenga marcadas las estaciones, para que la planta pueda dar frutos durante el calor y dormir durante la época de frío.

Esta famosa franja de vino es del 30–50 grados en hemisferio norte y hemisferio sur.

Sin embargo, el evidente cambio climático ha hecho que las condiciones cambien. Dentro de 5 años el mundo del vino como lo conocemos ahorita: la franja del vino va a alcanzar a llegar a Canadá en el Hemisferio Norte y en el Sur, hasta la Patagonia y zonas sur de Nueva Zelanda.

Países que habían sido grandes productores, empezarán a perder las condiciones que les permitían tener grandes cosechas.

Habrá que esperar para saber qué le espera al mundo del vino, debido a los cambios que hemos provocado.