Tiendas poperas

¿Alguna vez has abierto una pequeña tienda física? ¿Has trabajado en alguna? De lo contrario, seguro que tienes algún familiar, amigo o conocido cercano que lo hace. Lamentablemente, parece los comercios pequeños están muriendo… ¿o no?

Hace poco, antes de las vacaciones navideñas, tuve la oportunidad de asistir a una conferencia de sobre las tendencias del futuro en Madrid. El epicentro del evento fueron las charlas de algunos líderes emprendedores que exploran la creación de nuevas tendencias y nuevos modelos de negocio. Entre ellos, uno se presentó como dependiente de comercios. Al parecer, acababa de abrir una nueva tienda en diciembre, confirmando el éxito de su décima tienda del año.

“Abro una nueva tienda cada mes sin costo alguno. Si veo cómo funciona, sigo adelante. Si no es así, cierre y busque otro producto el próximo mes.”

Es obvio que los hábitos de consumo están cambiando constantemente. Hace tiempo que los escaparates y catálogos dejaron de ser imprescindibles para las marcas en la muestra de sus nuevos productos y captación de atenció de los compradores. A partir de 2015, el índice de ventas por Internet en el mundo ha aumentado un 1,8%, alcanzando 6,5% de la venta minorista mundial en 2018.

Pero ¿qué hay detrás de estas tiendas?

Estamos ante un fenómeno que no para de crecer, se llama la burbuja de las tiendas electrónicas, más conocidas con las e-commerce que están creciendo como champiñones con el nuevo concepto pop-up o tiendas fugaces. Son la expresión de una tendencia del sector minorista hacia la apertura de espacios de ventas de corta duración, una fórmula perfecta para probar productos con un time to market insignificante y retorno rapidísimo.

“Hoy en día, una inversión de 500€ es suficiente para lanzar un nuevo producto, testearlo y escalarlo. Las tiendas físicas se han convertido en meros escaparates; la compra se realiza online“.

Muchos de los productos que promocionan o exponen en las tiendas online, son sólo ideas y diseños productos hechos a ordenador. Los creadores de estas e-commerce son expertos en identificar, medir y producir aquellos productos que hayan tenido éxito, es decir, mucha interacción y tracción por parte de los consumidores. Y para hacerlo, la herramienta más popular disponible para esto es Shopify. Es una plataforma de comercio electrónico que permite a cualquier usuario del mundo crear una tienda online. No requiere licencia, ni conocimientos técnicos para crearlo; sólo necesitas realizar pagos mensuales por el servicio contratado.

¿Quieres sacar tu lado más popero? ¿Tienes algún accesorio de moda, ropa, juegos u otros productos que quieres poner en venta? Ahora tienes la oportunidad de crear tu propia tienda, probar tus productos en el mercado y tener un feedback rápido de tu cliente potencial.