Si fuera andaluz votaría a…

Ya han pasado algunos días desde que traspasé, por última vez (bueno, dejémoslo en penúltima por lo del gafe y tal) el umbral del bar de Paqui. Días en los que la jornada laboral ha permitido poco tiempo para dedicarme a mis cosas. Cosas entre las que se encuentran los minutos -e incluso horas- de bar, conversación y, como no, escucha activa. Hoy rompo esos días de asueto del bar. Vuelvo, con ánimos renovados, en medio de un pequeño puente, a un bar en el que me siento muy a gusto.

Hoy poco personal. La lluvia hace que muchos opten por la comodidad de casa y que, muchos otros, prefieran aprovechar este viernes para ir a pasear por su centro comercial favorito. Sí, es triste, pero cada vez conozco más gente que va a las grandes superficies a pasar las tardes. Y eso las grandes superficies lo saben. Así pues incorporan pizzerías, hamburgueserías y otros entramados (incluso cines) para favorecer esa asistencia.

Toca tertulia política. Están hablando de las elecciones andaluzas. Sí, en mi pueblo hay mucha gente a la que le va hablar de política. Algo que me sorprendió viniendo de un lugar donde, más allá de nacionalismos, la política no se toca. Hablan de partidos, de corrupción y, como no, de la Espe. Que la Espe es de Madrid pero, como siempre sucede, sale en todas las conversaciones incluso en las de Comunidades Autónomas en las que no se presente. Que la Espe es mucha Espe. Rodeada de imputados y, sin saber cómo, siempre evitando el barro.

Es llegar y preguntarme Paqui después de los saludos iniciales, una vez puesto el café y a tenor de la conversación que estaban realizando los tertulianos, a quién votaría si viviera en Andalucía. Coño, complicado. ¿A quién votaría realmente? Algo que nunca me había planteado y retrasaba mi reflexión hasta que tocarán las elecciones en mi municipio y Comunidad.

Fuente: http://desdeelcaballodelastendillas.blogspot.com.es

Me gusta jugar al descarte. Descarte, lamentablemente, sin conocer los entresijos de Andalucía, más allá de informaciones mediáticas muy sesgadas ideológicamente. Realmente, mucha información dispar que usa la estadística para tergiversarla al gusto del medio de comunicación que la ofrezca.

A pesar de ello, voy a mojarme. Algo que no gusta hacer a muchos porque, siempre es más cómodo no mojarse para cubrirse en salud. Qué triste tener que esconder las convicciones políticas por intereses futuros. Qué pena me dan algunos.

Tengo claro descartar al PSOE por ser un partido que lleva décadas gobernando. No sólo por el tema de los EREs u otro tipo de corrupciones en las que se han visto envueltos. Ni tan sólo por los recortes que han realizado en ámbitos tan sensibles como el educativo y el sanitario (que algunos pueden o no justificar, pero los datos son los que son). Simplemente, porque creo que, en democracia, los mandatos indefinidos tienen poco de democrático. Conviene, a veces, dar un cambio. Y creo que en Andalucía ya toca.

Con el PP lo tengo claro. Otro descarte imprescindible. Demasiado me han tocado el bolsillo (como funcionario y ciudadano) para tener claro que no confiaría en ellos. Al menos en la casuística actual. No me molaría nada votar contra natura. Y el PP, al menos en la línea ideológica actual, es un partido que representa justo lo contrario de lo que creo.

Lo de IU ya es más complicado. Han gobernado en coalición con el PSOE y, da la sensación que votarles a ellos sería votar al PSOE. Sí, tengo claro que no son lo mismo (porque el PSOE no es de izquierdas -al menos en política económica-) pero rehuiría el voto sabiendo a que montón iría. Grandes candidatos pero, sinceramente, no lo acabo de ver. No sería descartable pero, ni ideológicamente son mi paradigma político, ni tendría muy claro su pactismo (porque, si uno fuera de IU estaría hasta los mismísimos de ver siempre a IU fagocitada -salvo el período de Julio Anguita- por el PSOE y rendida a sus pies -salvo Extremadura con sus díscolos-).

Ahora, los nuevos…

Podemos lo descarto por lo flojo de su programa. Sí, la candidata que presentan es demasiado floja en su oratoria y la defensa de cuestiones que, supuestamente debería conocer (es docente pero no he visto en ningún momento ni intervención que hable con conocimiento del tema). Además, un partido formado en Andalucía por algunos que quieren más el sillón que un caramelo (hablo de los que se han largado de IU) e ideologías demasiado mesiánicas y basadas en nulas realidades no me gusta. En las nacionales quizás podría ser una opción como reacción frente al monopolismo político; en Andalucía iba a ser que no.

UPyD creo que tampoco. Una candidata, que ha hecho lo posible por crear un partido a su imagen y semejanza, por despecho a no haber sido elegida secretaria general del PSOE no me gusta. Tampoco me gustan algunas de sus propuestas. Eso sí, debo reconocer que es uno de los partidos más transparentes (junto con Podemos) de los que se presentan en las elecciones. Pero, como he dicho antes, no me gustan los partidos mesiánicos. Me gustan los partidos diversos y eso hace que lo descartara.

Ciudadanos me genera dudas. Dudas razonables acerca de quiénes son. He visto la agrupación municipal de mi pueblo y de otros cercanos y veo mucho “político viejo”. Sí, en la Comunidad Valenciana han escogido ex de varios partidos y, eso en un partido nuevo, que quiere hacer las cosas diferentes, es bastante cuestionable. No lo sé. Sucede como con Podemos. En este caso con un discurso un poco más trabajado y un programa más elaborado.

Ahora me quedan algunos que no conozco. Sí, no puedo opinar sobre el Partido Andalucista u otros regionales porque no tengo muy claras sus propuestas ni se han mediatizado las mismas. Quizá sean muy buenos o muy malos pero no puedo posicionarme a favor o en contra de, supuestamente, darles mi voto.

Por tanto, después de estas rápidas reflexiones en mi cabeza, debo decirle a Paqui que, no es por no mojarme, pero más allá de asegurar que iría a votar (porque creo que votar debería ser obligatorio para todos los ciudadanos), he de reconocer que a dos días de las elecciones, desconociendo la realidad de lo que sucede en esa maravillosa tierra, no tengo nada claro qué papeleta pondría en la urna.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.