Las risas no faltaron, el 6to informe

El 1º de diciembre de 2012 tomaba protesta el presidente Enrique Peña Nieto. ¿Su promesa de campaña? Cumplir las promesas que había hecho en su gira por todo el país. Casi 6 años han pasado y en sus videos promocionales del 6º informe de gobierno afirma: “[…] el México que entregamos hoy, sin duda, es mejor del México que había hace 6 años”. Si bien parecería obvio que estos videos son en parte para anunciar el informe de gobierno, lucen más bien como un patético intento por aumentar el porcentaje de aprobación del presidente que hoy llega a solamente 18%. La principal pregunta es muy clara: ¿el México que entrega hoy es mejor que el que había hace 6 años? Pasemos revista.
El sexenio anterior cerró con una cifra de 102,859 asesinatos. La situación del país se convirtió en sensacionales titulares para periódicos amarillistas. La guerra contra el narcotráfico transformó al país en un sembradío de cadáveres, sin embargo el gobierno del presidente Peña Nieto a la fecha ha sumado 104,583 asesinatos sin siquiera haber concluido la administración.
Desde otra perspectiva, nuestra moneda se depreció frente al dólar 6.55 pesos comparado con los 2.08 pesos que se habían depreciado hace 6 años. Es importante mencionar que nuestra moneda alcanzó puntos históricos, llegando a valer hasta 21.9 pesos el dólar, representando un golpe directo a la canasta básica mexicana por los productos cotizados en dólares.
El presidente asegura que “[…] los cimientos que se han dado favorecerán a que se vayan cerrando esas brechas de desigualdad y las oportunidades para los mexicanos se extiendan y sean iguales en cualquier parte del país.” (como si las brechas de desigualdad se cerraran solas). El Colegio de México, en su informe publicado en 2018 sobre desigualdades en México, afirma: “En México, no hay un piso parejo para todos. Hay igualdad en el papel, no en la realidad”.
El mismo informe mencionado anteriormente presenta un dato desalentador: un alumno de una escuela rural tiene de 3 a 4 menos probabilidades de desarrollar buenos aprendizajes que uno de una escuela urbana. Aquí otro dato más lamentable: en México los hijos de un padre en el quintil 1 tienen 2.1% de posibilidades de pasar al quintil 5. Por su parte, la Encuesta Nacional sobre Discriminación de 2017 asegura que el 23.3% de la población con mayoría de edad señala que en los últimos 5 años se le negó injustificadamente alguno de sus derechos. Las mujeres no son la excepción. 29.5% de las mujeres dicen haber sido discriminadas por razón de su sexo. 28.4% de la población con 18 años y más en el estado de Puebla declara que sufrieron discriminación de algún tipo, mientras que 13.1% de la población con las mismas características lo denunció en Nayarit. Las brechas de desigualdad están presentes a lo largo y ancho del país y en cada sector de la población al que se mire. No existe ningún indicio de que este sexenio haya realizado acción alguna por cerrarlas, sino todo lo contrario.
Miremos ahora algunos de los hechos que marcaron su administración. La visita del ahora presidente Donald Trump a México fue ampliamente criticada. El entonces candidato realizaba y continúa realizando un discurso xenofóbico, racista, clasista y misógino (no muy distinto al del presidente Peña Nieto al asegurar que “el no es la señora de la casa”). El presidente Peña Nieto señala que la invitación del entonces candidato a México fue clave para acercar nuestras relaciones al país del norte, sin embargo la actual administración estadounidense continúa lanzando amenazas sobre pagar el muro que dividiría la frontera norte, sobre terminar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y tomando acciones comerciales contra nuestro país que nos acercan a una guerra comercial con nuestro principal ‘aliado’.
La desaparición de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014 es un caso que cerró sin respuestas claras que evidenciaron los profundos nexos entre los gobiernos locales y federal con el crimen organizado en el estado de Guerrero. Se presentó un fuerte movimiento de protesta contra la administración actual que demandaba la renuncia del presidente Peña Nieto. Por su parte, hace algunos meses organismos de impartición de justicia junto con los padres de los estudiantes desaparecidos se reunieron para tomar cartas en el asunto. ¿La respuesta? Una demanda por crear una comisión de la verdad para revisar el trabajo de los organismos antes mencionados por parte de los padres. ¿Los organismos? Indignados por que su (precario) trabajo pasara por el escrutinio de cualquiera. Ni los estudiantes ni los padres recibieron justicia.
Incontables son los casos que podríamos nombrar: la Casa Blanca, la sorpresiva renuncia del titular de la FEPADE y la del Procurador General de la República en vísperas electorales, el uso de la PGR contra el candidato del Frente a la presidencia de la República Ricardo Anaya, las controvertidas reformas, el gasolinazo de enero de 2017, las cifras de desaparecidos, la situación de migrantes centroamericanos en México o la de los millones en Estados Unidos. La pregunta la hemos respondido: el México que entrega hoy no es mejor que el México de hace 6 años. Todo lo contrario. ¡Ah! Pero eso sí, ¿las risas? no faltaron. Quienes siguen faltando son 19,156 mexicanos y mexicanas con nombre, apellido y miles de familias sin respuestas.
