Las verdades del docente finlandés moderno

El concepto del maestro como “ciudadano modelo” ha sido muy vital en el discurso oficial. Puesto que el deber de los maestros de enseñanza primaria era garantizar que cada ciudadano alcanzara el nivel adecuado de conducta y comportamiento decentes, a ellos también se les reclutó con todo cuidado, de acuerdo a esas mismas premisas. Así, tradicionalmente el maestro había de ser un ciudadano ejemplar, tanto externa como internamente. No obstante las aspiraciones de ejemplaridad externa desaparecen de los textos oficiales durante la década de los 90. Las aspiraciones de ejemplaridad interna ha sido todavía más persistente, aunque su contenido haya cambiado. Los valores democráticos sustituyeron gradualmente al ethos cristiano entre las décadas de 1840 y 1970. El amor pedagógico por los niños cambió a la más cognitiva “actitud educativa correcta”. El estudiante de magisterio debía tener una actitud positiva hacia la escuela y la carrera de maestro, y un interés por los alumnos y su desarrollo (Informe curricular, 1968). Así, las emociones se dirigían hacia la institución y la profesión, antes que hacia los alumnos.

Modificaciones curriculares:

Desde finales de los 60 la fuente primordial de legitimización para la escolarización pasa de la sociedad al individuo moderno. El código del currículum se descompuso en uno individualista, en el que el ethos principal se encontró en la nueva promesa de responder a las necesidades de aprendizaje del individuo y a las cualidades de cada alumno. El examen era un elemento constante y fundamental del discurso escolar oficial.

Currículum 1970: Surge el objetivo consciente como una cualidad central del docente para la nueva escuela integrada. Propuso el núcleo del nuevo discurso individualista, al tiempo que se afirmaba que la conveniencia y la flexibilidad pedagógicas eran más importantes que el número de alumnos. El trabajo de los docentes pasó de moldear la vida escolar de un grupo de alumnos a una tarea centrada en el individuo. Asimismo también se modifican las habilidades consideradas oficialmente como necesarias para el docente: ya no se habla de disciplina y orden, sino de “paz para trabajar”. La idea pedagógica de diferenciación de la enseñanza es la nueva herramienta para atender a la diversidad, el nuevo profesor debía tratar a todos como individuos, conocer a cada alumno y ser consciente de los factores relacionados con el aprendizaje reinantes en el ambiente del hogar de cada uno de los alumnos. De esta manera, el docente debía conocer los resultados previos del aprendizaje, las habilidades, actitudes, expectativas y estado de salud del alumno. En relación al examen y las evaluaciones, observan que la calificación tradicional y la valoración de los alumnos tiene un efecto limitado sobre el progreso de los alumnos en sus estudios. Y siguiendo las indicaciones de institutos educativos y de las empresas se consideró que los alumnos, los padres y los maestros necesitaban evaluaciones integradas e individuales durante los años escolares y valoraciones objetivas y comparables en el certificado de terminación de estudios. Para este último propósito se propusieron los informes verbales para las evaluaciones integradas y pruebas estandarizadas para las valoraciones objetivas.

Currículum 1985: Se incluye en la legislación la obligación de los docentes de perseguir el logro de los objetivos marcados para la escuela integrada. A través de objetivos realistas y alcanzables se considera el currículum como herramienta principal para el desarrollo de las prácticas escolares. La buena intención, la actitud correcta y la profunda fe en la escolarización forman el núcleo de la ciudadanía modélica del docente moderno. En relación a la evaluación del alumnado, además de los criterios de conocimiento y habilidades, también se tendría en cuenta para la calificación de las materias escolares el “logro de los objetivos educativos generales que son notables para el desarrollo total del alumno”. Se mencionaban criterios como como la “participación activa”, la “habilidad y voluntad para cooperar” y la “actitud positiva y voluntad del alumno para actuar de acuerdo con los objetivos educativos”. Se presenta el examen como fuente objetiva y comparable, integrada e individual para la autoselección del alumno, siendo una herramienta para apoyar de manera efectiva el progreso del proceso de aprendizaje, fortaleciendo la seguridad en sí mismo y la identificación de sus propias capacidades y habilidades.

Currículum 1994: Se considera al docente como “consejero de aprendizaje” o como un “diseñador de ambientes de aprendizaje” de los educandos individuales. Ahora la escuela asume la tarea de ofrecer “planes de estudio individuales” o incluso “currículos personales”, de acuerdo con las cualidades y necesidades de aprendizaje del alumno. La década de los 90 se fundamenta en la organización flexible y en el currículum basado en la escuela, y en la que el trabajo del docente es una tarea centrada en el alumno.

De esta manera, la esencia del “buen docente” se puede resumir en estas cuatro “verdades” que constituyen las piedras angulares de la magisterialidad moderna en el discurso educativo estatal finlandés:

  1. Una ciencia educativa didácticamente orientada forma la base de conocimiento para el trabajo de los docentes.
  2. La conciencia del objetivo es la cualidad profesional fundamental del docente.
  3. El trabajo del docente es una tarea centrada en el individuo.
  4. La valoración integrada y la calificación objetiva de los alumnos es una de las tareas básicas del docente.

Simola, H., Heikkinen, S., y Silvonen (2000). Un catálogo de posibilidades: historia foucaultiana de investigación de la verdad y la educación.

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