Si, te quise.

Si, te quise.

Te quise, ese día en el lago

Cuando las estrellas jugaban sobre mi cabello ¿Te acuerdas?

Si, te quise inclusive cuando se enredaron entre tus dedos.

Te quise, cuando tomados de la mano

Me enseñaste que había un mundo frente a mis ojos

Si, te quise inclusive cuando me lo arrebataste.

Te quise, cuando la luna roja

Se desangraba arriba de nosotros.

Si, te quise aunque no pensabas en la luna, ni en mí, ni en un nosotros.

Te quise, esa noche cuando abrazados

Me enseñaste a bailar esa música que solo tú escuchabas en tu cabeza

Sí, te quise aunque destrozaste mis pies (y en parte mi alma)

Te quise, en ese concierto

Cuando tomaste mi mano y pronunciaste un “Te quiero”

Sí, te quise aunque no pude escucharlo

Te quise, cuando me enseñabas a cocinar

Sabiendo que no lo volvería a hacer.

Sí, te quise porque a pesar de su desagradable sabor… Te lo comiste.

Te quise, la noche en la que nos amamos

Cuando con tus uñas desgarraste mi espalda

Sí, te quise aún cuando sabía que no pensabas en mí

Te quise, en los días de Sol

Y en los de lluvia, en los nublados

Sí, te quise hasta en los domingos que pasabas enfermo, mientras dudaba si me veías como tu novia o como tu mamá

Te quise, cuando tus ojos me invitaban a conocer tu alma

Sí, te quise aun cuando descubrí que no tenías alma.

Te quise, cuando esa noche en la playa te pedí que me besaras

Sí, te quise aun cuando pediste que no arruinará tus vacaciones.

Te quise, esa noche cuando dijiste querer casarte conmigo.

Sí, te quise cuando después de eso descubrí que era pasado.

Te quise cuando pronunciaste un “ya no te quiero”.

Sí, te quise porque eras sincero.

Te quise cuando me diste ese último beso.

Sí, te quise porque yo no sabía que iba a ser el último.

Te quise en las madrugadas donde dormías desnudo a mi lado.

Sí, te quise a pesar de saber que no me soñabas.

Te quise cuando ese día rodeada de naturaleza, me prometí amarte siempre.

Sí, te quise aun cuando estando a mi lado tus pensamientos no me pertenecían.

Te quise con cada suspiro que provocaba el que aparecieras en mi cabeza.

Sí, te quise aun cuando yo nunca aparecí en la tuya.

Te quise el día en el que dijiste que mis amigos no te agradaban.

Si, te quise aun cuando yo acepte a lo tuyos sin reproche alguno.

Te quise cuando criticaste a mi familia y la forma en la que fui educada.

Si, te quise porque yo ame a tu familia desde el primer día que los conocí.

Te quise el día que pague tu consulta con el dentista.

Sí, te quise aún cuando alguien más hoy disfruta tu sonrisa.

Te quise con toda mi alma, cuerpo, te pertenecían cada uno de mis instantes, en tus tristeza, en tu alegría, en nuestros triunfos y también en los fracasos, te quise y fue con todo mi ser… Entregando todo lo que tenía y ahora te pertenece.

Sí, te quise… cuando ni tú te querías.


Texto sacado de un baúl llamado Drive, escrito con la energía que solo un corazón roto puede albergar, modificado con el insomnio y publicado con el terror que solo los recuerdos dejan en un alma encendida con cenizas a punto de la extinción.

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