19 de Enero de 1998.

Hoy nos levantamos temprano… más temprano de lo usual, puede que no vea muy bien lo que hay en mi exterior, pero puedo percibir muy bien las cosas, tal vez sea una de las distintas cualidades que tendré a lo largo de mi vida, digo todavía ni nazco… ya basta, todo el tiempo ando pensando, espero poder cambiar eso.

Llegamos al hospital, me meten junto con mi madre a un quirófano. ¡Wow! Se siente mucha tranquilidad, todo está limpio creo que no he olido algo igual. Veo una luz, parece que ya llegó la hora de salir de aquí, ¡Qué nervios! Voy a extrañar tanto este lugar, pues sólo estoy yo y eso me da mucha paz, sin embargo, estoy emocionada, he escuchado tantas voces, sé que las reconoceré al instante, ¿acaso serán como me los he imaginado estos nueve meses? No importa, una familia espera por mí, qué afortunada soy. De verdad que estos nervios no paran, ¿siempre seré así de nerviosa? Debo de encontrar una forma de calmarme… ¿Qué pasa? Siento como si alguien me empujara ¡Oh Dios, otra vez lo hice! Ya esperan por mí allá afuera y me quedé en mis pensamientos, ¡Allá voy!

Hay muchas personas, no reconozco para nada estas voces… oh, oh… pánico. ¿Qué es esto? ¿Por qué corre agua de mis ojos a mis mejillas? — ¡Escucha cómo llora!- ¡Esa voz!, claro que la reconozco, es mi abuela. Así que esto es llorar, interesante. Oh, pero qué abrigador, algo me envolvieron en mi pequeño cuerpecito, un momento ¿a dónde me llevan? ¡Mamá!, ¿Eres tú? Pero si está más hermosa de lo que me había imaginado. ¡Hey! ¿Qué pasa? Quiero quedarme más tiempo aquí. Está bien, ya sé dónde estamos, no estoy muy presentable para que mi familia me reciba, ¿eh?

Ya limpia y todo, me llevan a un lugar donde hay más como yo, ¡qué loco! Veo muchas personas observándonos. ¿Saben qué? Estoy muy cansada, fue un viaje muy largo, necesito descansar.

-¡Ximena!- Yo reconozco eso, ¡Si ese es mi nombre, claro!, pero esa voz tan peculiar, la escuchaba todos los día cuando estaba allá dentro… ¡es mi papá! Abro los ojos, ¡por todos los cielos! Cuantas personas, definitivamente ya esperaban por mí. Comienzan a ponerme en sus brazos, al parecer eso es “cargar”, me encanta que me carguen, me siento tan protegida y querida. Llego a unos brazos grandes, la piel se siente diferente –Tú serás mi consentida- ¿es quien creo que es? Es mi abuelito, tenía tantas ganas de conocerlo, es justo como lo había imaginado. Desde este momento sé que ya seremos inseparables, nunca me sueltes, por favor.

En fin, vienen muchas personas, a algunas si les logré reconocer la voz, otras creo que son nuevas, no lo sé, no obstante, quiero conocerlas; no cualquiera viene a un día tan importante. Un momento… ¿qué siento en mi estómago? ¡Ay! Esto hace que me den ganas de llorar, qué buena palabra acabo de aprender, ¿no? Y en mi primer día. ¡Mamá! Quiero irme allí contigo. Todos salen de la habitación –dejen que le de comer- escucho que eso dice una señorita con atuendo peculiar, ¿qué será comer?

Por fin estoy en los brazos de mi mamá, se siente tan bien, creo que no habrá lugar más seguro que este. Al parecer, todo este viaje valió totalmente la pena y no importa qué depare de mi la vida, sé que será una gran experiencia. ¡Estoy lista!

Acaricia mi cabello, me da un besito en la frente –Te amo, Ximena. A partir de hoy, no dejaré que nada malo te pase y siempre estaré a tu lado, viendo cómo cumples tus sueños- escucho decir a esa hermosa y gran mujer.

Definitivamente hoy es el mejor día de mi vida.