El preocupante estado del diseño gráfico en México

Hace 6 años cuando empezaba mi viaje dentro del mundo del diseño no sabía qué esperar, como todo buen chavo de preparatoria que creía saber dibujar bien era obvio que lo que debía estudiar era diseño.

Por azares del destino descubrí la Escuela de Diseño del INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes, ahora Secretaría de Cultura). Mientras cursaba la carrera empecé a cambiar mi visión del diseño, resulta que no existe solo por diseño el diseño gráfico o de modas, resulta que el diseño industrial y textil también existen, al igual que un ramo muy olvidado que es el diseño así en esencia, en la escuela lo conocían como diseño estratégico. No me llevó mucho darme cuenta que el diseño estratégico lo sería todo para mí, pues no existían límites en los campos de acción donde pudiera ejercer este rubro, pues es esencial para sentar las bases de cualquier proyecto ya que hace énfasis en la investigación y cuestionamiento de los procesos. En aquel entonces todavía no se hablaba de UX, UI, design thinking, diseño disruptivo etc.

Por suerte dentro de mis materias de diseño estratégico encontré maestros vanguardistas que ya veían a futuro el papel del diseño en la cotidianidad de las personas, esos maestros que eventualmente trajeron las metodologías de IDEO, procesos de UI y UX y procesos de pensamiento lógicos. Cuando salí de la escuela pensaba que tendría el mundo a mis pies, cuán errado estaba. Hasta la fecha muchos clientes no logran entender la necesidad de estos procesos dentro de los servicios que brindan o buscan crear y no los culpo, es culpa de un gremio y de un pensamiento que sigue presente en personas que optan por esparcir frases como “el diseño es solo diseño gráfico, no es arte es diseño, es bonito y funcional” a veces de manera inconsciente, otras porque no logran ver la magnitud de su trabajo y del impacto que este llega a tener. En alguna ocasión mientras desarrollabamos una estrategia de mercado para un spa, la dueña me preguntó muy consternada “¿Y voy a tener un logo verdad?” no supe que decir, era obvio que sí tendría uno, una marca requiere de una construcción visual para estar competir en un mundo visual.

¿Qué esta sucediendo con las nuevas generaciones que no defienden su trabajo o que no explotan su potencial? El diseño gráfico como cualquier otra rama del diseño es algo sumamente complejo, construir un buen logo y sus respectivas guidelines de marca llevan una buena dosis de ingenio, investigación y creatividad. Una marca como ya dije antes debe competir contra una infinidad de productos y servicios similares y un buen logo puede hacer la diferencia entre triunfar y caer en el olvido.

Un buen logo no se olvida

Por ejemplo el diseño gráfico debe buscar soluciones a la espacialidad del sujeto, hoy en día la UI no sería nada sin una buena base gráfica que aproveche el hardware, México podría hacer tendencia en soluciones visuales a problemas que la gente no ve o que afectan a una minoría pero tristemente no sucede eso, recientemente me uní a un grupo llamado “La gran red de diseño”. No pasa un día sin que alguien suba un logo pidiendo consejos o chistes donde no les pagan y hacen menos su trabajo. Si así es como se ven ¿por qué siguen en esto? Y solo hemos hablado del diseño gráfico abstracto, no he mencionado a los diseñadores que se encargan de hacer archivos de preprensa y regalan el diseño.

Creo pues que hasta que no hagamos entender y se den cuenta que nosotros no vendemos logos, vendemos soluciones visuales que permiten ingresar al mercado a un producto o servicio, es cuando podremos empezar a generar un cambio en la forma en la que se percibe el diseño gráfico dentro de las estrategias de producto. ¿Ustedes qué opinan?

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