Sobre robots que se enamoran

Toda la sociedad se ha dedicado a reflexionar sobre lo obsoletos que nos volveremos en algún momento cercano: “los robots van a dominar el mundo empresarial y laboral”, “las máquinas son mucho más eficientes que los humanos y van a desplazarlos a todos”, “algún día las tecnologías se saldrán de control y dominaran el mundo”… Todos hemos escuchado comentarios parecidos, algunos más catastróficos que otros, que auguran un futuro difícil para los humanos y uno favorecedor para la máquina.

Cuando surgen estas discusiones es cuando me doy cuenta de lo afortunada que fui de tomar la decisión de estudiar literatura, y tranquilizo a mi abuela explicándole que para el desarrollo y trabajo de las humanidades uno no puede ser un robot. Probablemente sea por lo que elegí las humanidades en un inicio: apelan a nuestra parte más sensible y humana, claro que a nuestro intelecto y a otro tipo de herramientas también, pero el arte se trata de entrar en contacto con nuestra naturaleza. Vivir nuestras sensaciones intensamente, sentir el dolor que nos desgarra, la alegría que se nos escapa por las comisuras de los labios, vivir la nostalgia de la vida que no hemos alcanzado o sentir la dicha de simplemente respirar.

¿Dónde quedará el editor en un futuro? Creo que definitivamente hay muchas herramientas para las que funciona lo automático y mecanizado: corregir redacción y ortografía (Word siempre tendrá sus errores pero funciona en cierta medida y se continúa perfeccionando), traduciendo de diversos idiomas, logrando la formulación de textos sencillos. Sin embargo, hay una parte inalcanzable para lo que no es humano: la sensibilidad y nuestra naturaleza que debe ser resguardada y pulida en los textos.

Siempre he creido que leemos porque nos hace sentir humanos, nos recuerda nuestras vulnerabilidades, la posibilidad de transformación que tenemos, lo mucho que nos importan y cambian nuestras relaciones… Si los libros perdieran su cualidad humana y sensible, ¿quién los leería? Probablemente los robots que ya hayan dominado el mundo.