El fútbol y yo
Y llegó el momento que tanto esperábamos. Hace meses que venimos sufriendo esta maldita aftinencia. Una vez más nuestros problemas no tendrán importancia al menos durante unas horas de la semana. Quizás no todo el mundo comprenda como un partido de futbol pueda “arreglar” momentáneamente un problema que trae días, semanas o meses de gestación. Es algo tan simple pero tan necesario.
De repente pensamos en cada momento lindo de nuestras vidas y estoy seguro que el que siente lo mismo que yo, entenderá que al menos en el 80% de ellos, una pelota de futbol en mis ojos estuvo involucrada.
Y no quiero hablar de equipos, simplemente de futbol, de aquello que sentimos cuando suena el silbato, cuando gritamos un gol, cuando entramos a la cancha y escuchamos los bombos y las trompetas. Me vas a decir que el asado y el vino antes de entrar a la cancha no es el mejor menú de la semana ?, pidiendo disculpas por supuesto a mi mamá que es la mejor cocinera que conozco.
Me emociona hablar de este tema, y eso que en los últimos años todo lo que rodea al futbol se ha visto muy sucio, los hombres mayores siempre dicen: “ futbol era el de antes, mientras ven que pagan dinero que ni imaginan para contratar a Neymar”. Pero la pelota no se mancha y la pasión nunca se acaba.
Al fin dejaremos de ver amistosos y cierres en el mercado de pases. Este findesemana vuelve el futbol señores, vuelve nuestro futbol argentino. Volveremos a enojarnos, volveremos a sufrir, volveremos a putear al televisor; y volveremos a sentir ese cosquilleo indescriptible.
