Él y ella…


Y él se volvió más tosco y con muchas menos palabras mientras que la mente de ella se lleno de colores, de adjetivos y enormes frases enroscadas, cada día que pasaba la brecha era más grande pero qué era aquello que los alejaba.
El mundo estaba divido en los de adentro y los de afuera, como cualquier otro mundo o sociedad.Siempre se necesita gente adentro, unión entre los hombres y mujeres que ocupan este mundo pero para ello siempre debemos excluir a alguien o tal vez, ellos no quieren pertenecer a esas reglas y se alejan por sus propios medios. Ella no quería estar adentro, lo veía muy aburrido, lleno de reglas y preocupaciones que para ella no tenían sentido alguno, nadie se cuestionaba nada de lo que le decían, nadie quería cambiar ni oponerse a algo por lo menos en una medida de tomar acción al respecto por lo que uno cree, él estaba tan adentro que nunca se dio cuenta de que podía existir algo más.
Él se metió en una rutina y lentamente abandono su individualidad, sus creencias, sus sentimientos, todo se volvió más simple y superficial, su cerebro se lleno de imagines digitales, sentimientos creados artificialmente, la belleza paso a ser algo comercial, el amor se volvió vació, el cuerpo humano un pedazo de carne y sus preocupaciones se vieron ahogadas y escondidas del mundo y finalmente de él mismo.
Ella se lleno de letras, de libros, de pensamientos y enseñanzas ajenas, de sonidos, de música compleja, de dudas, de belleza cotidiana, descripciones detalladas y millones de dudas.
Un día se reencontraron, se miraron a los ojos y a pesar del amor que sentían no pudieron evitar seguir caminando cada uno para su lado. Él pensó que ella era una loca complicada y ella pensó que era un conformista y superficial.
El mundo siguió girando y la sociedad siguió creando gente de adentro y gente de afuera.

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