Pawel Kuczynski

Sé bien que esta crisis nos frustra y desgasta emocionalmente. Pero, por más grande que sea el monstruo, podemos superarla. No hay nada que nos lo impida.

¿Cómo hacer para salir de esta encrucijada demencial? No hay fórmulas mágicas, pero sí acciones posibles, sensatas y efectivas. Tampoco hay resultados instantáneos, pero sí progresivos. Es posible avanzar.

Lo primero, es no quemar las naves ni asfixiarnos en el humo tóxico del reclamo rabioso. Nunca ha servido de nada buscar culpables y repartir maldiciones. Cultivemos el optimismo y veamos las cosas en frío y con claridad. Es imposible que no haya cosas buenas en medio de la tormenta.

Lo segundo, es unir fuerzas y ser solidarios. Si nos concentramos en salvar sólo nuestro pellejo y nos atrincheramos en el individualismo, nada cambiará y posiblemente empeore. Juntos podemos hacerlo mejor y más rápido. Cada venezolano tiene y puede dar lo mejor de sí para el bien de todos, del que él es parte esencial.

Tercero, encontremos la forma de producir algo útil, algo que genere y agregue valor al país. Parte de las causas de esta crisis, es que en el país se producen pocas cosas cuando se podría producir más, mucho más. Dedioquemos tiempo a juntar talento, inventar soluciones y probar formas hasta que hallemos una alternativa. Todos tenemos algo que podemos aportar. En la mente y el corazón de cada venezolano hay suficiente capacidad creativa para producir algo. Y sea lo que sea que hagamos, hagámoslo bien, con calidad y esmero.

Cuarto, organicémonos. Creemos redes y construyamos comunidad. Cada uno puede desempeñar un rol que beneficie al resto y cuyo beneficio siempre retorna con creces. Sumemos, no restemos.

Quinto, aprendamos y avancemos. No basta con que superemos la crisis, saquemos lo mejor de ella. Tenemos que aprender la lección para nunca más repetir los errores que nos han traído a este presente gris. Adoptemos comportamientos que nunca vuelvan a dar pie para regresar al mismo lugar del que siempre estamos comenzando.

Y si de hacer sacrificios se trata, entonces sacrifiquemos el orgullo, aniquilemos la inmoralidad, superemos la mediocridad, quememos la inutilidad, eliminemos la pasividad, desechemos el individualismo, borremos la indiferencia, despojémonos del parasitismo y sacudámonos de la improductividad. Unámonos con honestidad y buena fe.

Somos nuestra mejor solución. Formamos parte de la generación de hombres y mujeres que se hartó de los políticos incapaces. Somos los únicos que podemos recuperar y hacer prosperar al país.

No olvidemos el pasado, simplemente cambiemos el presente y construyamos el futuro.

Juntos siempre seremos mejores.