Fuente de esperanza y coherencia renovadora

Un mensaje desde la adversidad

Las dificultades vividas en 2016 nos han hecho ser más conscientes de nuestras fragilidades y potencialidades como sociedad. Los tiempos duros también representan una oportunidad para aprender de nosotros, conocernos, repensarnos y reinventarnos.

Aprovechemos el aprendizaje y la experiencia acumulados para ser más fuertes y estar mejor preparados para encarar exitosamente la adversidad. Seamos proactivos y propositivos. Construyamos lo posible practicando el bien, cultivando lo mejor del alma y la mente. Los venezolanos estamos dotados de las capacidades suficientes y el conocimiento necesarios para participar activa y responsablemente.

Seamos fuente de esperanza y ejemplo de coherencia renovadora para la ciudad y para el país. Caminemos juntos, sumemos lo mejor de cada uno y aportemos a la paz, la solidaridad, la sensatez y el respeto entre todos. Apostémosle a la vida, con honor y dignidad, sin que el realismo nos impida soñar y ser optimistas.

Que este diciembre sea propicio para la reflexión, para dar gracias por lo vivido y para ir al encuentro edificante de nuestros semejantes. Compartamos en familia el buen espíritu navideño de los venezolanos que hoy también nos merecemos. Vivamos el amor, cultivemos la virtud y nutramos la fraternidad sin miedos ni complejos.

Les deseo una gratificante y provechosa navidad en compañía de sus seres amados, su familia y amigos. ¡Feliz y enriquecedor 2017!

Nota: Mensaje publicado originalmente en www.guayanalimpia.blogspot.com