¿Qué hace un UX designer para que cada vez sean más buscados por las empresas y ganen tan bien?

Para explicarlo, comencemos por definir qué es UX.

UX es, ni más ni menos, la abreviatura de User Experience, en inglés, o Experiencia de Usuario, en español. Esta definición puede ser un poco obvia pero, ¿qué tanto sabemos de cada una de esta palabras: usuario y experiencia? Y, por lo tanto, ¿qué significa diseñar experiencias de (o para) usuarios? Esto lo hemos definido en profundidad en otro artículo, donde hablamos de experiencia de cliente en general y el valor económico que le aporta a las empresas.

Pero, otra palabra, que muy frecuentemente pasa desapercibida, es diseño. ¿Qué significa diseñar en un contexto de experiencias de usuario? Y justamente por esta palabra, diseño, es por donde debemos comenzar para definir qué es y qué hace un UX Designer.

El significado de “diseñar” en el contexto de experiencias de usuario

“Definimos Diseño​ como la representación anticipada de algo (prefiguración), donde ese algo es una solución a un problema, en cualquier campo.

El acto de Diseñar consiste, primero, en plasmar esa prefiguración (o idea de solución) mediante técnicas y soportes visuales, durante o luego de pasar por un proceso de investigación de alternativas de dicha solución. Y, segundo, diseñar es el proceso de creación y desarrollo de un nuevo artefacto (objeto, proceso, servicio, estructura de conocimiento, etc.) para uso humano. Cabe destacar que las palabras uso y humano le dan un carácter aún más especial a la definición de diseño, ya que el producto del acto de diseñar no será un artefacto para ser simplemente contemplado, sino que debe poseer características funcionales muy bien definidas.

Éste, es el carácter que le damos a la palabra diseño cuando hablamos de experiencias de usuario.

Por lo tanto,

el diseño de experiencias de usuario consiste, primero, en la búsqueda de solución a un problema mediante un proceso de investigación, segundo, la representación de las ideas de forma visual y, tercero, la creación y desarrollo de las funcionalidades de dicha solución para que pueda ser usada por personas.

Esto, en conjunto, es lo que denominamos diseño estratégico y, como podrán notar, en este contexto el diseño poco tiene que ver con aspectos meramente estéticos.

En esencia, eso es lo que hace (y es) un UX designer, un diseñador estratega.

Ahora bien, el valor que las empresas ven en un diseñador estratega, o sea, en un UX designer, es su capacidad para diseñar productos y servicios con altos índices de eficiencia, eficacia y satisfacción para los usuarios finales pero, fundamentalmente, relevantes, por ser estos productos y servicios soluciones a problemas reales de las personas. Esta percepción elevada de relevancia y valor, hace que aumente enormemente la posibilidad que los usuarios y clientes se vuelvan fieles a la marca, compren más, recomienden a otros, paguen precios más elevados, inclusive que co-creen con las empresas proponiendo nuevos productos y servicios.

Hoy por hoy, las empresas saben que este tipo de rol es fundamental. Y que para que sus negocios sean competitivos y sostenibles deben poner a los usuarios y clientes en el centro de sus estrategias. Y las empresas también saben que los UX Designers son quienes tienen la capacidad de hacerlo, ya que tiene las habilidades para realizar tareas y asumir responsabilidades tales como:

  • Aplicar pensamiento estratégico y desarrollar Cultura de experiencias en las empresas;
  • Gestionar proceso y herramienta para innovar y potenciar la creatividad;
  • Definir y comprender los objetivos del negocio, así como entender las relaciones entre todas las partes interesadas en un proyecto;
  • Establecer los alcances de un proyectos y liderar los equipos de trabajo para alcanzarlos;
  • Planificar y ejecutar los procesos investigación de usuarios, análisis de comportamientos y descubrimiento de insights que guíen los procesos de diseño, así como las actividades de ideación, co-creación, prototipado, usabilidad, diseño de interacción, arquitectura de la información y validación de soluciones, hasta el diseño conceptual, visual y estético y el posterior proceso de monitoreo y mejora constante.

En conclusión, ser un UX designer (o convertirse en uno si estás en otra profesión) hoy en día es sumamente relevante. Tanto para los profesionales que ya están en áreas de diseño, creatividad, mercadeo, pero sobre todo para aquellos que ven amenazadas sus profesiones en los próximos años por la inteligencia artificial. Y también para las empresas que desean mantener su competitividad a través de la innovación en productos y servicios que ofrezcan altos niveles de satisfacción de las necesidades y problemas de sus usuarios y clientes, ya que contar con un UX designer es altamente rentable (RODI: Return on Design Investment, tema para un próximo post).

Si todavía tienes dudas acerca de qué es o qué hace un UX designer, no dudes en escribirnos.

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