«By the way» como estilo de vida

Un repaso personal a «By the way» (2002) tras quince años de existencia

Rick Rubin conquistó mi corazón con este disco y, un tiempo después, con los de Audioslave, System of a Down, Tom Petty y Ed Sheeran.

Cuando era pequeño no sabía de la existencia de álbumes, solo sabía de singles. Canciones al azar que me gustaban o llamaban mi atención. Cosas de la vida me llevaron a escuchar mi primer disco entero: «By the way, Red Hot Chili Peppers». No recuerdo la fecha exacta, pero recuerdo aquel momento.

Mi tío con problemas de alcoholismo solía poner «Californication» a todo volumen. Como siempre llegaba a casa de mi abuela, la escuchaba con él. Un día me dijo que escuchara una canción nueva de ellos. Simplemente moví la cabeza de arriba a bajo, digo, no había mucho por hacer… era su casa, ¿no?

Una extraña melodía para mí sonaba, pero me agradaba. Le pregunté si eso era de aquel año. Me dijo que sí. Le pregunté si habían más canciones nuevas. Me dijo que sí. Le pregunté si las tenía. Me dijo que no. En ese momento sentí como crecía una imperiosa necesidad por escuchar las demás.

Esa noche, fui a mi computadora. Busqué en internet, y cito, «más canciones de RHPC del 2002». Pf, magia, placebo, satisfacción, el primer orgasmo de mi vida con tan solo siete años. Dieciséis canciones para mi autosatisfacción. Entré a Ares y, como todo un «hacker», las descargué. Esa noche y desde ese momento, mi vida cambió por completo. Fue mi primer amor hecho álbum.

Hoy, quince largos años después. Mi universo musical se ha expandido a pasos agigantados. A pesar de eso, cada uno de los miembros de ese disco llevan impresos recuerdos, memorias, lágrimas y alegrías.

Portada del álbum «By the way» del 2002

«My big stars»

1. By the way

¿Recuerdan la canción que me sabía raro, pero me agradaba? Esta es la gran bienvenida a los placeres paganos del álbum. Energética y extravagante. La fuerza en los versos es contrarrestada por la calma del coro. Las dos caras que se plasman en este disco. Un puente muy «pogeable» y repetitivo provocan que el último coro sea gratificante. Una vez más, las voces de Kiedis y Frusciante se detienen a tomar un café en la esquina. La guitarra y el bajo están en constante tensión para crear un ambiente inquietante. Quizás de las canciones más conocidas de los RHCP.

Standing in line to see the show tonight and there’s a light on. Heavy glow. By the way, I tried to say I’d be there. Waiting for…

4. Dosed

Dos canciones después, la vida se me empieza a ir. Y es en este punto en donde la objetividad se va junto con ella. Poesía recitada de manera casi perfecta adornada de bellos rasgueos y punteos justificados. Un ritmo simple, pero efectivo. Una linea de bajo sutil, pero que brilla como una voz más. La estructura de una balada rock sin mucha complicación ayuda a engrandecer un dolor guardado, cualquiera que fuese.

Recuerdo que esta canción le fascinó a una buena amiga mía. Las lágrimas caían en su regazo mientras tomábamos té.

I got dosed by you and closer than most to you, and what am I supposed to do? Take it away, I never had it anyway. Take it away and everything will be okay.

5. Don’t forget me

Una memoria que nunca muere. Una amor tóxico, fiel como ninguno, sexual y pasional, eterno. No existen palabras para describir esta canción.

Make the hair stand up on your arm. Teach you how to dance inside the funny farm. Not alone, I’ll be there. Tell me when you want to go.

12. Tear

Algunos de mis profesores de composición musical me dijeron que una canción deja de ser de quien la escribe en el momento que lo hace. ¿Se entiende? Pues, este es uno de esos casos. Recuerdo que Nicole, una amiga mía, quedó fascinada cuando compartí esta canción con ella. Teníamos diecisiete años, aproximadamente. Nuestra percepción era distinta. Nuestra experiencia, corta. Hoy siento que es una oda a los momentos de drogadicción. Antes, creía que era una dulce canción de desamor. Sin lugar a dudas, esta es una de las canciones que pediría para mi funeral. Es un requiem. Requiem que alcanza un climax realmente hiriente con el solo de trompeta… y qué fúnebre se siente.

Comin’ on strong, Baudelaire. Seems to me like all the world gets high when you take a dare. Let it rise before you. This is my crime.

16. Venice Queen

Si el inicio marcó el ritmo del disco, el final lo recalca. La mística que contiene la primera parte de la canción es envolvente y, probablemente, un poco confusa. «¿De dónde vienes?» y «¿a dónde vas?» son las preguntas que se suele hacer uno cuando toca fondo, cuando recapacitamos sobre el sentido de la vida. Pues, en un momento dado, ese cuestionamiento termina y surge una sensación de alivio y prosperidad. En la segunda parte de la canción viene esto y es retratado como una bella mujer, como amor puro hacia uno mismo, tal vez. Alegremente, se da entender que es el momento de la muerte, un momento que suele ser triste. Aunque despedirse de uno mismo sabiendo que después de mucho sufrimiento llegas a alcanzar paz debe ser gratificante. Esta pieza es una genialidad lírica compleja y subjetiva.

And now it’s time for you to go. You taught me most of what I know. Where would I be without you? G-L-O-R-I-A. Is love my friend. (…) I see you standing by the sea. The waves you made will always be. A kiss goodbye before you leave.

7. Can’t Stop

Quince años han pasado y sigo escuchando esta canción como si fuera la primera vez. Mi favorita, la que marcó un antes y un después en mi vida. Si volviera a nacer, me encantaría escucharla en mi primer cumpleaños y hasta el final, la volvería a encontrar. Mi segundo amor (el primero fue una de Chabuca Granda), mi compañera fiel. Todos tenemos una de estas. Todos sin excepción. Me ayuda cuando estoy triste. Me ayuda cuando estoy feliz. Me recuerda quién soy. Me hace no parar. Me hace saltar. Me hace reír. Me hace llorar. Si la felicidad se resume en dos palabras, son «Can’t Stop».

Definió mis días más oscuros. Aclaró mis días más grisáceos. Nubló la aparente satisfacción. Cursó universos paralelos para traerme hasta donde estoy ahora. En el amor y la enfermedad. En la soledad y compañía. Sin titubear, sin merodear, sin rodeos. Dosis de droga sutil. Dosis de placebo.

Cada vez que me piden escoger una canción favorita, dudo, pues soy muy abierto con ese tema. Aún así, la termino escogiendo por encima de todas.

Lo que queda de objetividad en mi ser se puede ir con el «slap» violento de esta canción. Y se puede ir bien lejos junto a los agresivos golpes de la batería. Y se puede lograr mucho… si la vida no tiene un guión predeterminado. Si la vida no para hoy, seguiré sin dudar hasta que ya no pueda escucharla más. Si me canso, no seré yo. Si me aburro, mi esencia se habrá ido. Si no soy yo, no es «Can’t Stop».

Can’t stop, addicted to the shindig
Chop Top, he says I’m gonna win big
Choose not a life of imitation
Distant cousin to the reservation
Defunct the pistol that you pay for
This punk, the feeling that you stay for
In time I want to be your best friend
East side lovers living on the west end
Knocked out but boy you better come to
Don’t die, you know the truth as some do
Go write your message on the pavement
Burn so bright I wonder what the wave meant
White heat is screaming in the jungle
Complete the motion if you stumble
Go ask the dust for any answers
Come back strong with fifty belly dancers
The world I love
The tears I drop
To be part of
The wave, can’t stop
Ever wonder if it’s all for you?
The world I love
The trains I hop
To be part of
The wave, can’t stop
Come and tell me when it’s time to
Sweetheart is bleeding in the snow cone
So smart, she’s leading me to ozone
Music the great communicator
Use two sticks to make it in the nature
I’ll get you into penetration
The gender of a generation
The birth of every other nation
Worth your weight, the gold of meditation
This chapter’s going to be a close one
Smoke rings, I know your going to blow one
All on a spaceship persevering
Use my hands for everything but steering
Can’t stop the spirits when they need you
Mop tops are happy when they feed you
J. Butterfly is in the treetop
Birds that blow the meaning into bebop
The world I love
The tears I drop
To be part of
The wave, can’t stop
Ever wonder if it’s all for you?
The world I love
The trains I hop
To be part of
The wave, can’t stop
Come and tell me when it’s time to
Wait a minute I’m passing out
Win or lose, just like you
Far more shocking
Than anything I ever knew
How about you?
Ten more reasons
Why I need somebody new just like you
Far more shocking than anything I ever knew
Right on cue
Can’t stop, addicted to the shindig
Chop Top, he says I’m gonna win big
Choose not a life of imitation
Distant cousin to the reservation
Defunct the pistol that you pay for
This punk, the feeling that you stay for
In time I want to be your best friend
East side lovers living on the west end
Knocked out but boy, you better come to
Don’t die you know the truth as some do
Go write your message on the pavement
Burn so bright I wonder what the wave meant
Kick start the golden generator
Sweet talk but don’t intimidate her
Can’t stop the gods from engineering
Feel no need for any interfering
Your image in the dictionary
This life is more than ordinary
Can I get two, maybe even three of these?
Coming from space
To teach you of the Pleiades
Can’t stop the spirits when they need you
This life is more than just a read through

Director’s cut: Y así como transcurrieron los años para el disco, también lo hicieron para la banda. Después de la salida de Frusciante, llegó Klinghoffer. Con él, una serie de críticas. Con él, una avalancha. Con él, el peso de ser la sombra de uno de los mejores guitarristas del siglo XXI. Con él, lo que personalmente considero, madurez musical. Una señal clara de que la música es my interpretativa, pues no solo vale tocar bien… vale mucho más tocar con sentimiento. Dos personas distintas, dos esencias diferentes, dos paquetes de experiencias diversas. Ambas impregnadas de maneras similares, más no iguales. Para mí, Josh se ha ganado a pulso duro y arduo un lugar en la banda. No es más ni menos que John, así él no lo fue después de Hillel Slovak.

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