Frida

«Árbol de la esperanza, mantente firme»
«Cada tic-tac es un segundo de la vid que pasa, huye y no se repite. Hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es solo saberla vivir…»

No se cuando vi por primera vez una pintura de Frida Kahlo, pero se me quedó clavada en la cabeza esa imagen: una mujer rota, sangre por todos lados, un tren, un autobús… No entendía nada. ¿Quién era Frida Kahlo? ¿Por qué había pintado eso?

No, no me considero fan de sus pinturas, no soy una «fridatica» (o no se como se le llame a sus fans) pero hay algo en ella que me atrae: su vida.

Su vida fue un tanto turbulenta: una enfermedad de polio que le dejó una pierna mas corta que otra y con problemas motores, un amor tempestuoso que la engañó, la dejó deshecha, inestable que iba y venia y luego… Un accidente que cambiaría su vida para siempre y que la dejaría sin la capacidad de ser madre. No se si Frida hubiera sido la misma sin ese accidente, sin esa polio, yo no se si Frida hubiera sido el icono que es si no hubiera vivido una vida trágica. No se si el mundo la hubiera conocido si hubiera tenido una vida «normal»… Cuando leí su vida, trataba de pensar ¿qué haría yo en semejante estado? ¿Cómo reaccionaría? A veces pensaba: si se hubiera suicidado la hubiera justificado, pocas personas pueden levantarse de esas situaciones… Pero Frida, a pesar de todo, y aunque parecía que se revolcaba en su dolor… Pintó de colores su vida: tal vez solo en un lienzo, tal vez solo pinto su situación y su cara mil veces… Era su forma de gritarle al mundo su dolor, pero lo pintó… ¿Hubiera existido toda su obra pictórica y escrita sin la vida trágica? (De lo que soy fan es de sus escritos)

«Las personas mas bellas que he conocido son las que se han forjado en el dolor», dice una frase… ¿Pero quién quiere sufrir?

Cuando nos enfrentamos a la crisis en nuestras vidas podemos reaccionar de dos formas:

1. Sintiéndonos los «pobrecitos» todo me pasa a mi, ¡oh cuanto sufro!, me tiraré para que me levanten, sufriré y me revolcaré en mi dolor y así viviré mi vida… O:

2. Pintar nuestras vidas de color, algunos sufrimientos como los de Frida, nunca se van a ir, solo hay que aceptarlos y vivir con ellos, hacerlos parte de tu día a día y sonreírles, pintarlos, hacerlos obras mágicas y tener el valor y coraje de vivir con ellos.

Porque para sufrir de forma artística se necesita el coraje y la valentía de vivir.

La primera pintura de Frida que vi y que se me quedó grabada en la mente.