El día que ganaron los demonios, el día que conoció al dragón.

La juzgaron y atacaron, le gritaron cosas horribles mientras se reían de su fracaso. Ella llego llorando a lo más lejano, pidiendo a los dioses que quitarán de su pecho ese sentimiento que le empuja cada día a seguir luchando por todo aquello que todos prefieren ignorar. Quería ser ciega, quería ser sorda, para no sentir dolor por todas las injusticias. Quería dejar de sentir, como los demás, así que se arranco el corazón y se lo dio al dragón que todo lo sabe, el lo devoró y después exhalo un humo blanco que la dejo ciega, sorda y feliz…

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.