La Civilización del espectáculo en la Era del Vacío


Yo no sé porqué a los comentaristas deportivas les sigue costando creer que las “peleas de boxeo” tenga mayor audiencia e impacto en las presentaciones que en el ring.

La civilización del espectáculo, como bien nombra Vargas Llosa a esta actualidad, está ansiosa de ver algo más allá que el simple combate, ya no atrae el deporte, atrae el escándalo, las palabras, el chisme y la pasiones que despiertan alrededor.

Los titulares con respecto a la pelea no se refieren a si llegaron al peso pactado o que título se disputan; todos hablan únicamente de la guerra de palabras que hubo, del traje de Conor McGregor con la leyenda “Fuck you”o del chicle que sin reparo el peleador se atrevía a mascar con singular alegría mientras lanzaba insultos.

Entonces quiénes son los responsables, ¿Ellos por hacer de esto un negocio? ¿Nosotros por consumirlo con singular alegría? ¿Los medios? que pese a saber que esto no va a trascender en lo deportivo, aún así dedican su espacio a dar la nota. No, todos somos parte.

No se trata de si uno es más responsable de esto que el otro, es acerca de como nos comportamos como sociedad; sí, en conjunto. Nos hemos volcado al escándalo, a las cosas vacías y es por eso que Lipovetsky llamaba a esta época “La Era del Vacío”, esta sociedad goza de ser la que más oportunidades y mayor apertura tiene para alcanzar el conocimiento, pero a su vez es la que más consume productos chatarra, es guiado por la publicidad, cree en las marcas, enaltece figuras sin fondo,hace un mal uso de la libre opinión, entre otras más.

Cómo podemos exigir a nuestra sociedad que consuma y avale otras cosas si los líderes de opinión del momento son figuras públicas de la redes sociales; que en su mayoría, no tienen un dominio de la palabra, ni del conocimiento.

Que no nos sorprenda que este tipo de espectáculos sigan ocurriendo, al pueblo se le da lo que se merece (y no hablo de manera despectiva cuando me refiero a “pueblo”; es que en esta era de lo políticamente correcto uno se ve obligado a aclarar lo que debería de ser bien entendido) y si nosotros mismos creemos esto, entonces a cambio obtendremos más reality shows, más espectáculos sin fondo, más televisión sin contenido y más figuras que representen lo podridos que estamos.

Las redes sociales no son quienes generan mayor problema, simplemente han sido y seguirán siendo quienes denotan nuestros mayores defectos como masa. Son quienes permiten exponer más este tipo de espectáculos, al final el internet es PARA TODOS.

Como decía Giovanni Sartori (no estoy haciendo una cita textual, sólo hago mi propio análisis de lo leído en su obra) idiotas han habido siempre el problema de ahora es que ellos también tienen la palabra; antes estaban dispersos, su voz no causaba eco; pero con la comunicación de ahora, estos individuos se agruparon y generaron masa; una masa de ignorancia.

Esta nota como muchas tantas más nos demuestran esta terrible necesidad que tenemos de ser entretenidos, aunque el producto sea basura; así esta historia en algunos días formará parte del montón y algún otro “audaz” vendrá y pondrá a girar a la civilización del espectáculo y a su era del vacío.