Introducción: cuando internet comenzó a cambiar mi vida

Si alguna vez me hubiera imaginado las cosas que iban a suceder en mi vida después que empecé a conectarme creo que me hubiera quedado corta en muchos aspectos. ¿A cuántos les podría cambiar la vida si tuvieran el acceso a esas tecnologías como yo?

Todo empezó cuando mi hermano tenía una computadora. Empezó con una Spectrum recuerdo que la conectábamos en un televisor blanco y negro y no puedo olvidar la tortuga y el código Load”” que no sabía qué era pero me permitía poner juegos (en una casettera). Luego le llegó la PC, y desde siempre, cuando él no estaba se la utilizaba a escondidas. Después, puedo ir diciendo que tuve suerte, pero siempre tuve acceso a computadoras desde chica.

En mi casa tuvimos internet a fines de los ´90, y después banda ancha a partir del 2006 (creo). Mi ex pareja tenía notebook y PC, un servidor y conexión a internet. Gracias a él, mientras él programaba yo aprendía a hacerme un blog (el primero fue en blogger-luego blogspot) para poder compartir en ese entonces apuntes de la facultad o fotos. En 2006 saqué mi primer cuenta de twitter; en 2008 conseguí mi primer trabajo freelance, me contrató una empresa de Córdoba para hacer trabajo de posicionamiento orgánico. Allí empezaron mis primeras videos llamadas por Skype donde me capacitaban desde España o desde Buenos Aires o Córdoba inclusive. Luego, también siempre fui leyendo, actualizándome, conociendo más redes sociales, capacitándome en SEO y Social Media, conociendo personas de Mendoza que también estaban en las redes, que estaban abriéndose camino en la tecnología, y mucha gente que le gustaba experimentar con tantas cosas nuevas que permitía tener acceso a internet. En ese tiempo también aprendí a amar tener un blog en wordpress, aprendí a jugar con el diseño, a configurar mi web y varias cosas más.

En 2012 presenté una idea en el primer Hackatón que se hizo en Mendoza, presenté la idea Votalobotalo, una innovación digital de parlamento abierto que fomenta la participación ciudada, la e-democracia y la transparencia en la información pública. Esta plataforma tuvo buena aceptación en el evento y se armó un equipo multidisciplinario para hacer el primer prototipo. Esto fue mucho más allá de ese día, y en marzo de 2013 fue declarado de Interés Legislativo para toda la provincia de Mendoza. Luego, nos enteramos que fue ganadora del Premio Internacional FRIDA 2013 (premio a las innovaciones TICs en América Latina y el Caribe) por proyecto “+votado + creativo”. Gracias a eso asistí a mi primer LACIGF y mi primer Foro Mundial de Gobernanza (2013) que se realizaba en Bali, Indonesia.

Allí comencé a aprender que existía no sólo otro mundo geográficamente, conocí nuevas personas que eran muy distintas, un mundo profesional donde en las reuniones se mencionaban siglas que no entendía como ICANN, ISOC, LACNOG, IANA, etc, etc, etc. ¡El mundo de la Gobernanza de Internet! Un mundo donde se debaten no sólo los temas técnicos de infraestructura y protocolo, sino de políticas, de derechos humanos, brecha digital, acceso a la información, ciberseguridad y nuevos desafíos que van surgiendo... Un nuevo mundo donde comencé a conectarme con gente de todo el mundo, con profesionales de otro nivel, con personas con visión de futuro y que tratan de pensar un mundo de innovación, pero también mejor. Creo que esas experiencias, ese año, me abrió las puertas a un mundo que jamás había escuchando ni en la universidad, ni en mis amigos y poco leía de ello por redes.

Creo que pronto podré decir cómo esta concatenación de sucesos ha ido cambiando mi vida en diversos aspectos, sobretodo me ayudó a crecer y a saber que internet no es un mundo separado al real. Hay que olvidar a veces ese personaje “virtual” que dicen tenemos todos, para unirlo y transformar nuestra realidad, crearla y recrearla, reinventarnos, crecer, mejorar y ayudar.

Antes de finalizar, me pregunto, que si tanto ha cambiado mi vida gracias a lo afortunada que he sido de poder acceder a la tecnología y al uso de internet ¿cómo podría estar mejorando la vida de aquellas personas a las que aún no llega? ¿Deberíamos preguntarnos cómo vamos a hacer para que nuestra realidad mejore no nuestra imagen pública virtual, sino nuestra vida real en sociedad?