La Chica Danesa y la violencia tránsfoba

[cis(género): cualquier persona no trans]

trans(género): persona que no se identifica con su género asignado al nacer / que sufre transfobia]

Una vez más, un actor cis hace de un personaje trans y la crítica le vitorea y aplaude por su aparente valentía. La polémica está servida una vez más también, puesto que en la comunidad trans la mayoría no estamos conformes con esto y tenemos que oír cómo deberíamos estar felices de que hagan películas sobre nosotres. Ya.

Últimamente a Hollywood le ha dado por filmar películas sobre nuestra historia, nuestras vidas, pero sin respeto ninguno. Primero vino Stonewall, sobre los disturbios de Stonewall de 1969 liderados por mujeres trans negras, donde la que tiró el primer ladrillo se convirtió en la gran pantalla en un hombre cisgay blanco (como su director, qué casualidad); luego About Ray, sobre un chico trans interpretado por Elle Fanning, una actriz cis, y cuya directora Gaby Dellal fue tránsfoba con su propio personaje y ni siquiera hizo casting con chicos trans:

«Sólo es una chica siendo ella misma y buscando la oportunidad de empezar un tratamiento hormonal. Así que en realidad usar a un chico trans no era una opción porque no es de lo que va la historia.» (http://www.themarysue.com/about-ray-director-gaby-dellal/)

Ahora llega una tercera película: La Chica Danesa, sobre la transición de Lili Elbe, una mujer trans que se sometió a la primera operación de reasignación sexual. Por supuesto, el actor que la interpreta es un hombre cis, no una mujer trans, porque claro, la historia es sobre la transición, no sobre nada más. No es como si no existiesen mujeres trans sin transicionar, o que fuera más fácil maquillar a una como un hombre en vez de a Eddie Redmayne como una mujer. Pues bien, esta película no va a hacer un cambio en la sociedad, no va a ayudar a nadie. La sociedad no ha aprendido nada porque lo que ve es a un hombre con vestido en lugar de a una mujer, la misma historia por la que las mujeres trans son asesinadas.

No sólo se centran en la transición como único aspecto digno de contar de nuestra vida, sino que no nos permiten acceso a los castings y no respetan nuestra historia.

«Nos dicen que está bien que un hombre cis haga de una mujer trans “porque de eso se trata actuar” y “actuar es sobre ser alguien que no eres”. Excepto que hay una diferencia muy significante entre coger la identidad de una minoría y, por ejemplo, hacer de banquero. Ser trans no es algo que la gente pueda ponerse y quitarse, dejarlo al final del día. No puedes cambiar carreras de repente. Es una parte intrínseca de tu identidad y personalidad. Hacer una carrera o una vida no es lo mismo que representar a una identidad minoritaria cuando no la compartes — Las mujeres negras deberían ser interpretadas por mujeres negras, gente discapacitada por gente discapacitada, mujeres trans por mujeres trans, incluyendo especialmente biopics como este.» (http://globalcomment.com/the-danish-girl-casting-eddie-redmayne-is-transphobic/)

Mientras el número de nuestras estadísticas de intento de suicidio sea escalofriante, mientras sigan asesinando a nuestras hermanas y mientras sigan haciendo caja con nuestras historias a nuestra costa mientras ellas luchan para sobrevivir entre la pobreza y la discriminación, no debería darse un céntimo a algo que indirectamente refuerza la razón por la que las matan.