El voto nunca es inútil

En los últimos días se habló mucho del voto útil y del voto inútil. Es una trampa. No caigas. No existe el voto inútil. Todos valen uno y tu voto debe ser respetado. Pero primero respetalo vos.

El domingo 25 votá al candidato que más te guste o te cierre o si querés votá en blanco. Pero no te dejes engañar. Nadie ganará o perderá por tu voto.

Si votás a quien querés, ayudás al candidato que votaste. Cuantos más votos obtenga esa persona, más fuerte será a partir del 11 de diciembre. Gane quien gane y sea el presidente, a quien vos hayas votado, tu voto le servirá para construir un espacio político nuevo o seguir fortaleciendo el que ya tiene. Los votos recibidos son su capital político. Incluso les servirán para las próximas elecciones (recibirá más dinero para financiar su próxima campaña)

La idea de “voto útil” es nefasta. Nos define como una sociedad cortoplacista donde solo importa ganar ya. ¿Y después? Es importante empezar a pensar a mediano y largo plazo. Así como nunca gobierna solo una persona (el sistema político nos quiere hacer creer que sí, que votamos a UN candidato pero en realidad votamos proyectos mucho más amplios, propuestas surgidas de equipos técnicos lleno de personas, militantes, etc.), tampoco gobierna el presidente solo. Es decir, gobierna con opositores, que son tan fundamentales en el funcionamiento de la democracia como el partido o fuerza que gobierna. Hay fuerzas que necesitan votos para controlar la gestión ajena, legislar, distribuir a su gente en organismos públicos y construir opciones superadoras.

Es decir, si el que votás vos pierde, es mejor que pierda haciendo una muy buena elección. Eso también es fortalecer la democracia.

El ejemplo más claro y más reciente es Martín Lousteau, que aún perdiendo por tres puntos en las últimas elecciones en Capital Federal, salió muy fortalecido. No solo le fue muy útil para su futuro personal, sino también para su espacio político ECO y para los espacios que lo apoyarán en la Legislatura porteña a partir de diciembre (Suma +). Losuteau perdió, sí. Pero también ganó.

Los sistemas y los dirigentes políticos se fortalecen a mediano y largo plazo. Y también perdiendo elecciones. Como Lula en Brasil, como acá Ricardo Balbín e incluso como De la Rúa (que perdió las internas en 73 y también en el ´83 contra Alfonsín y después en 1999 fue presidente). Hay muchos casos, pero en política las derrotas sirven siempre.

En los últimos días los antiK y los K (y muchos medios de comunicación) quieren instalar la idea de que si gana Scioli o Macri es “por tu culpa”. Porque votaste mal. “Si no querés que gane Scioli, votá a Macri”. “Si queres que no gane Macri, votá a Scioli”. “Si votás a Massa, estás votando a Scioli”, etc. Es el voto-encuesta. No compres, es mentira. Y creo (y esto es opinión personal) que no hay que elegir el voto con las encuestas en la mano. Primero porque muchas veces las encuestas le pifiaron feo. Y segundo porque no tiene sentido. Es como hacerse hincha de un equipo según vaya el partido. Es una trampa. Que además le hace muy mal a la democracia (que ellos dicen defender). No hay dos opciones, hay tantas como candidatos haya para votar. Las minorías son muy importantes.

Por eso, repito: el 25 votá a quien quieras. Votá tranquilo/a, sin culpas ni presiones. Si gana Scioli, será pura y exclusivamente responsabilidad de Mauricio Macri, no tuya. Si gana Macri, será responsabilidad de Daniel Scioli, no tuya. Si Macri pierde, que sepa toda la gente que NO lo quiso votar. Lo mismo Scioli. Que no nos hagan cargo de sus errores estratégicos. ¡Lo único que falta! que encima de perjudicarnos todos los días con sus pésimas gestiones, ahora nos responsabilicen a nosotros por sus errores. (dicho sea de paso, tanto uno como otro, como líderes políticos, dejan mucho que desear)

No te comas el verso. Tu voto es útil. Votá bien. Votá como quieras.

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