La muerte de los diarios de papel

Así cambiaron los ingresos del New York Times en papel y digital del año 2000 a hoy. La publicidad en papel cayó del 70% al 28%.

La publicidad digital crece, pero muy poco y lento comparado a la pérdida de publicidad en papel (unos 600 millones de dólares en total)

cuadro revista Wired

Los diarios en los EEUU emplean a 271 mil periodistas menos que en 1990.
En España, más de 12 mil periodistas perdieron sus trabajos en la última década.

y esto pasa en el NY Times. En los diarios de países como el nuestro, la situación es peor. 
Casi ningún chico menor a 25 años compró el diario alguna vez (no cuentan los que son o quieren ser periodistas) y los que lo compramos, o no lo hacemos o lo hacemos solo algún día del fin de semana o en situaciones muy puntuales (noticia importante, una muerte, etc).

Aunque le busquen la quinta pata al gato, la razón de la crisis es tecnológica: hoy la mayoría de la gente se informa desde su celular (principalmente via Facebook, Google y otras redes sociales) o computadora.

Muy poca gente está dispuesta a pagar por contenido de calidad (las noticias circulan gratis). Y los anunciantes se van porque siempre irán donde está la gente. A dónde sea que esté. (busquen la curva de los ingresos por publicidad de Google y Facebook en los últimos cinco años). 
La función principal de los anunciantes es vender productos, no solventar empresas de medios. Pero los medios, con mucha arrogancia, pensaron que los anunciantes les iban a chupar las medias para siempre y ellos iban a ser siempre los genios del mundo (caso El Gráfico). Una mala noticia: los anunciantes se van.

Los diarios de papel perdieron la influencia política que tuvieron (Trump, Brexit, etc) y ya no son la brújula social que supieron ser. No traducen ni explican las complejidades de esta época. Por ejemplo, el mundo se volvió tecno y la gente está llena de preguntas: si los robots se quedarán con nuestros trabajos, como serán las ciudades del futuro, que carajo es el IoT y Big Data o cómo será la educación de nuestros hijos. Pero los diarios dan de baja los suplementos “tecno” porque no son negocio y solo publican los últimos gadgets cinco o diez días después de que circulan en las redes. O publican noticias de fotos, audios y videos “virales” que ya todo el mundo vio o escuchó. Eso es “la tecnología” para los que dirigen los diarios. Creanme. Trabajo de esto hace más de 20 años y escribí de tecnología en casi todos los diarios y revistas locales.

Los diarios tampoco crean tendencias en la cultura actual. Publican notas sobre el boom de las hamburguesas gourmet dos años después o hablan de las “nuevas” familias ensambladas cuando los hijos de esas flias ya tienen 15 años. No saben lo que pasa afuera de las redacciones. 
Siempre van detrás de lo que pasa. (Ayer, sin ir más lejos, casi todas las tapas de los diarios locales titularon la noticia de Milani preso cuando todos lo supimos casi 24 hs antes)

Los diarios de papel no tienen a los mejores periodistas ni a los mejores escritores adentro de su redacción. No quieren ni les pueden pagar. Entonces los mejores buscan otros trabajos -más rentables- afuera.

Desde hace diez años que mucha gente experta insiste con este tema en eventos, libros, documentales y artículos.

En lo personal, escribo de esto hace más de 10 años. En mi blog (eblog.com.ar) y en otros medios de papel. En 2007 y en 2008 publiqué dos artículos en la edición argentina de la revista Newsweek (foto abajo) sobre la muerte de los diarios de papel.

Artículo en Newsweek, 2007

Pero paradójicamente, son los periodistas y editores de adentro de los diarios los primeros en negar (por no querer/saber ver o no poder psicológicamente aceptar) algo que hoy ya es una realidad: que aunque todavía exista, el diario de papel ya murió.

(cuadro y datos sacados de la última edición de la revista Wired, que llevó este tema a su tapa:

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