2015

Una de las últimas cosas que he hecho este 2015 ha sido acabar leyendo un post de Javi Santana (el puto amo) y recordando cuántas veces me he dicho, ¡venga, voy a abrirme un blog!.

Lo que no recordaba era exactamente cuántas de ellas han sido “¡venga, voy a abrirme un blog y empezarlo con un post rememorando cómo ha sido este último año!”. O, al menos, no lo recordaba hasta que me he logueado en mi cuenta de Medium.

No, no queréis saber cuáles eran esas 9 palabras.

Pero en fin, de recordar el año se trataba. Mi 2015 ha sido un año impar, en el que entre otras cosas:

  • he cumplido dos años trabajando con un equipazo de gente que hace mapas y resolviendo problemas que nadie sospechaba que pudiéramos tener; mientras lo he visto crecer hasta niveles insospechados y llenar dos oficinas de gente genial
Me dejo a un montón, pero es que no pueden estar todos en una foto: se rompe la cámara de tanto putoamismo.
  • he abandonado los muebles viejos para mudarme a, a, a… bueno, no sé en qué lo estoy convirtiendo ya
Las bombillas de mi casa tienen API REST, nena.
  • he hecho mi primer Interrail (aunque acabara siendo más bien salir desde Budapest por culpa de Tinder y llegar a Croacia para alquilar un coche y acabar en sitios raros) con tres colgados más que pasaban por allí
  • he atravesado medio mundo para contar en el FOSS4G, en Corea (la buena) lo que tenemos que liar en CartoDB para escalar toda esta movida de servir mapas para 150k usuarios diferentes mientras que, a la vez, estamos en portada de algún medio internacional y algo arde
  • y ya que estaba, he aprovechado para matar el gusanillo de viajar sólo pasándo una semana explorando lugares recónditos de Corea y conociendo a gente aleatoria
Samir, ingeniero de caminos egipcio, en un parque de la isla de Jeju, asimilando para lo que sirve el palo que me acabo de sacar de la mochila.

2016, va a ser un año par, bisiesto, divisible por 7, y esperemos que muy grande y bonito y aún mejor que el 2015. Pero no os voy a aburrir con mis promesas porque ya me está dando toda la pereza apuntarme al gimnasio.

(Al menos, sí que voy a intentar escribir más).

Un abrazo, y feliz año nuevo.