“¡¿De dónde salió esto?!”: tips para evitar errores de redacción y ortografía

Una de las maneras más comunes de representar ideas, palabras y/o números es a través de la escritura: la representación gráfica de un idioma mediante un alfabeto u otro tipo de signos.

Según el filósofo, escritor, ensayista y semiólogo francés Roland Barthes, la escritura es como una segunda memoria para el ser humano además de la biológica, de igual manera, ha sido una revolución en el lenguaje ya que ésta no sólo se expresa de manera oral sino con una representación gráfica a través de signos trazados o grabados.

Roland Barthes

El ser humano ha desarrollado esta capacidad por siglos, sin embargo, no todos nacen con el talento para representar sus ideas correctamente de manera escrita. A pesar de ello, se pueden desarrollar hábitos para mejorar la calidad, entendimiento y ortografía de la escritura.

Para que un lector comprenda tus ideas, recomendaría lo siguiente:

1. Piensa muy bien sobre lo que escribirás: define claramente el tema y las ideas que deseas transmitir.

2. No escribas como hablas, utiliza bien los signos de puntuación: hay que evitar párrafos muy extensos, oraciones sin sentido y, sobretodo, hay que saber qué signo de puntuación le dará forma a tu escrito. Por ejemplo: no hay que abusar al utilizar muchas comas, el punto puede sustituirla.

3. No abuses con los adjetivos y verbos: las descripciones ayudan a conseguir una buena narrativa, pero hay que eliminar palabras innecesarias como: muy, realmente, quizá, asombroso, increíble, interesante, entre otras.

4. Con que lo digas una vez basta: el vocabulario es muy extenso. Uno debe de aprender a utilizar e incluso buscar sinónimos o conceptos que puedan remplazar palabras. Es recomendable, al escribir, el ubicar las muletillas para eliminarlas y/o sustituirlas.

5. No está mal utilizar subtítulos: si un texto es largo, no tiene nada de malo que se divida en subtemas. Esto ayuda a descansar la vista y hacer más fluida la lectura.

6. Que no te de pena usar correctores de ortografía: a pesar de que esta herramienta es práctica, uno no se debe de confiar porque no arregla todos los errores.

7. No escondas tu voz: dependiendo de la publicación puedes utilizar diferentes tipos de voz, estilo y/o tono. Es recomendable que no escribas de un tema que no conozcas ni robes las ideas y/o estilo de otros.

8. Hay que tener estructura: dependiendo del tipo de texto que deseas escribir, no es mala idea el investigar o preguntar cuál es la estructura recomendada para cada texto, esto igual te puede ayudar para saber acomodar las ideas.

9. Buen principio y final: estos dos aspectos dentro de un texto son sustanciales: el principio es lo que atraerá y atrapará al lector. El desenlace es lo que hará reflexionar al leyente.

10. Las ideas no vienen de la nada: un buen escritor lee mucho. Las ideas surgen de todo lo que uno ha vivido y leído. Leer es una herramienta que puede ofrecerte diversos temas, te ayuda a extender tu vocabulario y mejorar la ortografía.

11. No todos leen todo: antes de escribir debes de saber a quién va dirigido tu trabajo para saber el tipo de lenguaje que vas a utilizar y temas, por ejemplo.

12. Practicar: el hacer de la escritura un hábito te puede ayudar a mejorar técnicas, la ortografía, el vocabulario, entre muchos otros factores para ser mejor escritor.

13. Siempre hay que leer en voz alta: una vez teniendo el escrito, hay que dejarlo “reposar” para luego leerlo en voz alta, esto te ayudará a notar si la fluidez y las pausas son correctas.

14. Que no te de pena enseñarlo: el pedirle a alguien más que lea tu trabajo puede ayudarte: te da retroalimentación para mejorar tu texto.

15. “Elimina la paja”: no es necesario que repitas, hay que deshacerse de lo que no aporta nada.

16. Recuerda que nadie piensa como tú: puedes pensar que lo que escribiste tiene sentido, pero a veces las cosas no son tan obvias. Debes de ser claro.

17. Siempre hay que revisar: antes de entregar un texto, hay que leerlo varias veces y con detenimiento para que no hayan errores de cualquier tipo.

Considero que los consejos que mencione anteriormente pueden ayudar a cualquier persona que quiera escribir un buen trabajo, pero no se puede dejar a un lado la ortografía: el conjunto de reglas y convenciones que rigen el sistema de escritura.

A ningún buen lector le agrada que un trabajo tenga un desperfecto de este tipo. Las faltas de ortografía pueden decir mucho acerca del autor; claro que hay veces en las que puede haber una o dos erratas dentro de un texto pero para que esto no te suceda te recomiendo lo siguiente:

1. Puedes hacer una lista con las palabras que se te dificulten para que no se te vuelva a olvidar cómo se escriben.

2. Decir las palabras en voz alta ayuda a que practiques y recuerdes el cómo suena.

3. Hay que saber las reglas de los prefijos y sufijos para saber utilizarlos.

4. Saber el origen de las palabras puede ayudar a la acentuación e incluso a su pronunciación.

5. Memorizar conjuntos de palabras especiales como pronombres, preposiciones, artículos, entre otras, puede ser útil para recordarlas a la hora de escribir.

6. El leer permite que las palabras se vuelvan familiares e incluso puedes memorizarlas de manera inconsciente.

7. Imaginar que escribes la palabra es una actividad útil que permite visualizarla y recordarla.

Estos consejos te ayudarán a tener una mejor redacción para que puedas representar tus ideas sin problema y el lector las comprenda. Sé que no es fácil el hacer un texto perfecto, pero si uno practica ya no se preguntará: “¡¿De dónde salió esto?!”.