La musa que robó mis poemas

Hoy vengo a contarles una de esas historias, que perfectamente podría aparecer, en la columna del doctor corazón. Está es la historia de la musa que robo mis poemas, para que tengan algo de contexto les voy a contar algo sobre mi:

Soy de esas personas que les gusta leer, y aunque durante mi tiempo de estudiante odie a muerte la asignatura de “Español” este gusto por leer, genero en mi 2 cosas 1 un buen léxico y 2 las ganas de expresarme por medios escritos.

Hace muchas lunas atrás en mis tiempos de adolescente enamoradizo, inicie a escribiendo para quien yo creía el amor de mi vida (no lo era) pequeños versos en rima donde demostraba mi “amor”, con el pasar de los años y los “amores” de mi vida, fui mejorando algo ya no eran simplemente versos en rima, sino párrafos largo de “odas” diría yo, sobre lo hermosamente significativas que era para mí esos amores de mi vida hasta que conocí a la musa que robo mis poemas.

Sobre la musa que robo mis poemas tienen que saber algunas cosas, pase terriblemente enamorado de ella 2 años sin decirle nada (No creí que yo le interesara y me equivoque), le encantaban los poemas y obviamente una vez iniciamos la relación, la cantidad de poemas paso de tan solo uno cada muerte de obispo a uno por semana, el amor era mi combustible pero también mis algunas de mis emociones negativas, y ella cual llama que engulle la madera, consumía poemas como si de respirar se tratase, y escribí poemas, versos sobre lo maravillosa que era, párrafos sobre la hermosura de su físico, prosa que documentaba lo que su sonrisa, mirada y besos me hacían sentir, nunca antes había sido tan prolifero en mi escritura y nunca antes escribir para alguien me había hecho tan feliz, pero escribir poemas requiere tiempo pero más importante inspiración, normalmente está inspiración venía de mi musa esta mujer terriblemente hermosa (así la percibía yo) y como diría “Timmy Turner” mi amor por ella quemaba como mil soles y de ahí venía mi inspiración pero conforme aparecían problemas en la relación, fui perdiendo la habilidad para escribir poemas hasta que finalmente me detuve, ya no pude escribir más poemas, no era que no amara a esa persona y no era que no tuviera la inspiración de mi musa o la intención de escribir, algo murió en mi, con el último poema que escribí, era la última llama que tenía para dar pero mi musa creyó que simplemente era un poema más de tantos que le había escrito, palabras bonitas escritas de manera sonante, versos planos sin sentimiento y se equivocó terriblemente fue así como decidí, que ya no seriamos los dos juntos para siempre, que nunca más escribir poema alguno fue así como ella se volvió la musa que robo mis poemas.

Like what you read? Give Juan Calvo a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.