La llamada.

Un día salí con unos amigos, un grupo con el que normalmente suelo reunirme casi todos los fines de semana.

Íbamos a ver Suicide Squad, una película que estábamos esperando hace tiempo sólo que, según muchas personas era muy buena. Pero ese día me llamó a mi teléfono un número desconocido.

Así que le contesté con un simple ‘’Hola’’ y no escuche respuesta alguna simplemente algo parecido a como si colocaras la bocina del teléfono en un ventilador. Así que continué insistiendo a ver si alguien decía algo y mi respuesta siempre fue la misma, un silencio rotundo junto a un eco y un ruido parecido como a viento, no le di importancia y colgué.

En el cine me encuentro con una amiga. Pues ella también fue a ver una película pero no la misma, así que charlamos un rato hasta que cada quien fue a ver lo que le tocaba. Una vez comenzó la película todos mis amigos se veían muy entusiasmados porque les gustaba mucho y llevaban mucho tiempo esperando para verla. Pero yo estaba algo fastidiado, esa película no me gustaba, tenía algo raro, no era como la había visto en el tráiler, en vez de aparecer Will Smith, y una chica que la mayoría de las personas le gustaba (Harley Quinn) digamos que como personajes principales no estaban. Simplemente los protagonistas eran distintos a los personajes que debían aparecer. Habían cuatro superhéroes que no debían salir en esa película pero sus rostros eran muy extraños, por ejemplo: Súper man, tenía la mitad de la cara literalmente con casi 50 cortadas pequeñas y cicatrices que a mi parecer fueron ocasionadas por algún tipo de raspadura, DeadPool estaba ciego de un ojo y la boca la tenía cocida, Spiderman tenía el pecho totalmente hecho trizas, y por ultimo Batman estaba con una mordida en el cuello, que literalmente parecía una cascada de sangre.

A pesar de ello, esa película estaba demasiado aburrida, me sorprendí por ver todas aquellos personajes extraños, pero como nadie decía nada lo dejé pasar, no quise ni preguntar, sólo la miré y ya.

Cuando terminó cada quien se fue para su casa, yo me fui a la de mi madre que vivía en Santa cruz (es un pequeño pueblo que está ubicado en el estado Sucre, Venezuela).

Luego de unas horas en mi cuarto antes de irme a dormir a eso de las doce y media de la noche recibí una llamada de un número que no conocía. Como cualquier persona contesté y volví a escuchar lo mismo que la última vez, el sonido de un extraño eco y el carente ruido de aire, nadie contestaba pero esta vez se podía escuchar como si alguien del otro lado de la llamada intentara pedirme algo, no era ayuda ni nada simplemente lo susurraba como en otro idioma así que para mí era imposible entenderlo entonces le dije ‘’No entiendo lo que me quieres decir, ¿quién habla?’’ y segundos después la llamada se cayó.

Intenté volver a llamar para saber quién era la extraña persona que trató de comunicarse conmigo desde el otro lado de la llamada. Sinceramente era para saber si no se trataba de un secuestro o alguna llamada de auxilio. Nunca nadie contestó, intenté llamar otra vez pero sólo atendía la contestadora y a veces ni eso, simplemente no repicaba, así que me acosté y me dormí.

Al siguiente día le cuento eso a mi mamá y lo que hizo fue reírse y me dijo que simplemente pudo haber sido un sueño o que era alguien bromeando con un teléfono prestado.

En fin pasaron unas semanas y ya yo estaba en casa de mi padre que es donde vivo. No me habían llamado otra vez ni nada, al parecer la supuesta broma de las llamadas se había acabado. Pero al día siguiente voy para casa de una amiga de mi papá a la que solemos llamar ‘’señora Amarilis’’ ya que antes me había llamado para almorzar y jugar cartas algo que normalmente yo hacía hace mucho tiempo mientras me tomaba un café que ella misma preparaba .

Esa misma tarde me sentía muy cansado porque la noche anterior había salido con mis amigos a una fiesta, así que fui a un cuarto como si de mi casa se tratase y me acosté en el primero que vi.

Al rato antes de dormirme siento que me susurran al oído ‘’ no te duermas ‘’ al escuchar eso me despierto y digo ¿Señora Amarilis que pasó? Pero fue algo inútil porque en el cuarto el único que estaba era yo, así que pensé que había sido un sueño solamente. Pero aun así no me dio miedo ni nada estaba demasiado cansado. Cuando estoy volviendo a dormirme vuelven a susurrarme al oído y me dicen esta vez ‘’ te estoy observando, cuídate ‘’ y cuando me despierto un cuadro de madera que estaba guindado en la pared encima de la cama donde yo estaba durmiendo cae en mis piernas, mi reacción a ello fue levantar el cuadro y mirar para arriba, todo estaba oscuro y la señora amarilis no estaba, sólo había un teléfono que era el de ella -que por cierto estaba sonando la alarma del mismo en ese momento- así que cuando lo agarro entra una llamada de un número desconocido, atiendo y me contestan con; ‘’¿ Eres tú el que estaba dormido? tengo una noticia no debiste atender esta llamada, de ahora en adelante te seguiremos hasta matarte maldito’’.

En lo que escuche eso literalmente colgué y me asusté pero sinceramente no quise darle importancia y preferí hacerme la idea de que simplemente eran personas que estaban haciéndome una broma de mal gusto. Pero lo que no me entraba en la cabeza era el hecho de que ¿Cómo sabía que estaba dormido? Y luego lo del cuadro ¿también fue casualidad?

Pasé toda la tarde pensando en eso hasta que en la noche vuelven a llamar. Molesto y un poco cansado ya del acoso preferí no contestar, así que le lleve el teléfono a la ahijada de mi papá y le dije que estaban llamando a su abuela (sinceramente quería que ella atendiese para ver como reaccionaban si contestaba otra persona), cuando ella contesta la observé detenidamente a ver qué pasaba. La llamada duró como cinco minutos o diez, cuando cuelga me dice que le dijeron que el que hablaba en el teléfono sabía quién era ella también.

Así que pensé ¿Qué? ¿A ella también la conocen? Y rápidamente salí del cuarto para ir a la sala.

Pero suena el teléfono de la casa que se encontraba guindado en una pared antes de llegar a la sala al contestar, escucho otra vez el mismo ruido, el extraño eco junto al sonido del aire. Pero esta vez no me molesté ni en decir ‘’hola’’ así que inmediatamente colgué y me fui al cuarto dónde me había quedado dormido en un principio.

Asustado y un poco extrañado de aquella situación, escucho que en la puerta de la casa llaman unos hombres, eran los mismos con los que había hablado por teléfono aquella vez, estos que me amenazaron con matarme, cuando salgo estaban cuatro hombres con hachas en cada mano y unas máscaras de anonymous, corpulentos y todos con una barba excesivamente larga y mal cuidada.

En lo que vi eso salí corriendo a la puerta de atrás para intentar irme a mi casa pero cuando estoy llegando para abrirla siento que me jalan de la franela por la parte del cuello exactamente, con una fuerza abrumadora tanto así que caí en el suelo de espalda, pero cuando volteo para ver quién era no había nadie, sólo noté que el teléfono de la sala estaba sonando, no le puse atención y corrí a la puerta. Cuando por fin llegué, estaba cerrada, así que volví a entrar para buscar las llaves pero no las conseguía. Todo mientras escuchaba cómo estos cuatro hombres gritaban ‘‘es tu hora’’ e intentaban romper la puerta con fuertes golpes. Decidí ir a la sala y buscar algo con que defenderme ya que no podía salir, pero cuando llego, todo queda en silencio, no se escuchaba nada, ni gritos o golpes aparentes, simplemente todo quedó en un silencio, que duró como unos 5 segundos, luego suena el teléfono de la sala por segunda vez pero yo no quería contestar, así que me quedé viéndolo fijamente hasta que dejó de sonar.

A los cinco minutos de silencio me paré para ver si aún estaban los hombres que querían matarme sin motivo alguno, almenos yo no conocía el motivo, sólo era porque supuestamente era mi hora de morir.

Esos cuatro hombres desaparecieron de la nada, no había nadie, así que me tranquilicé y busque a la ahijada de mi papá en su cuarto, se supone que debía estar ahí. Pero me parecía extraño que al escucharme correr por la sala o intentar abrir la puerta trasera no saliera a preguntar qué ocurría, era como si estuviese solo en esa casa.

Cuando llego al cuarto y toco la puerta, no escucho respuesta alguna, sigo tocando como unas cuatro veces y nadie responde así que decidí abrirla y cuando lo hago, estaba acostada totalmente desnuda y con una bolsa en la cabeza. No respiraba y en la pared detrás de ella tenía escrito con marcador negro algo que decía ‘’ Así como estoy yo, lo estarás tú, respira como nunca antes… porque en un rato desearás haberlo hecho’’.

Al ver esto corrí desesperadamente y lo más rápido posible a buscar mi teléfono al cuarto donde me había quedado dormido al principio para ver si podía llamar a una ambulancia o emergencias, pero cuando abro la puerta inesperadamente siento que me quedo sin aire, así como si me estuviesen ahorcando, pero no podía defenderme, no lograba ver quien lo hacía, así que comencé a lanzar golpes al aire para intentar liberarme o poder inhalar un poco de aire, pero poco a poco perdía fuerzas y empezaba a sentir un sueño muy pesado, hasta un punto en el que dejé de sentir las piernas y comencé a ver borroso y algo nublado, sentía un dolor en el pecho, era como si me estuviesen apuñalando.

Todo eso y sin poder defenderme así que pensé; ¿En realidad voy a morir de ésta forma tan extraña? ¿Nadie nunca sabrá las causas de mi muerte? ¿No podré decirles adiós a las personas que más quiero en mi vida?

Hasta que antes de desvanecerme y morir con ese sueño tan pesado que sentía. Me dejó libre aquella fuerza extraña que me asfixiaba. Quedé en el suelo sin poder moverme casi inconsciente, intentando tomar aire para recuperarme, pero era imposible, estaba como entumecido o algo parecido.

A los pocos segundos entran cuatro hombres uno tras de otro, cada uno con diferentes armas, esta vez uno tenía un bate, otro un hacha, una cadena y otro un cuchillo de cocina.

Me rodean como en forma de equis, todos se agachan y me dicen al mismo tiempo: ¿por qué no contestaste las llamadas? Uno tras otro repetidamente lo decía mientras subían cada arma hacía arriba y miraban fijamente mi cuerpo, como si estuviesen buscando la zona donde cortarme o hacerme daño. Y repentinamente entra una mujer con el cabello muy largo y una máscara que decía ‘’Masharon’’.

Al verla me sorprendí, pero no podía hablar ni expresarme, simplemente era observar a ver qué pasaba. A los pocos segundos todos con una gran fuerza y de manera brusca comenzaron a cortarme y a hacerme daño gritando, ‘’morirás y desearas respirar como nunca antes’’.

No sentía dolor alguno, simplemente podía escuchar el ruido de mis huesos rompiéndose y como cada parte de mi cuerpo estaba siendo golpeada fuertemente, hasta que ‘’Masharon’’ me dio un batazo en la cabeza y justo ahí todo se puso todo en negro de golpe.

Pero entonces me despierto en mi casa en Santa cruz, todo había sido una pesadilla, estaba sudado y con mucho escalofrío a eso de las tres y media de la mañana asustado y con el corazón demasiado acelerado. Fui al baño y al verme en el espejo tenía la cara pálida pero almenos todo estaba bien, fue una simple pesadilla.

Al acostarme agarro mi teléfono y reviso el historial de llamadas, todo estaba normal, típicas llamadas de mis padres y amigos, me sentí muy feliz de que aquello era una pesadilla, así que decidí seguir durmiendo.

Pero al rato escucho que mi teléfono suena y era un número desconocido, y dije: no puede ser, pero no, era mi madre, que me llamaba para preguntarme si estaba bien, porque había escuchado a mi teléfono sonar hace rato, y yo le dije: ¿Sonando?, inmediatamente le colgué y volví a ver el historial del teléfono, pues tenía un mensaje de un número desconocido y una llamada perdida.

El mensaje decía: ‘’Contesta maldito, ¿Creías que era un simplemente un sueño? Esto apenas comienza…