A través de la comprensión de las obras eróticas.

Pues, ¿Por qué escribimos sobre erotismo? ¿Por qué fotografiamos erotismo? Pocos son los que realmente se ven al espejo y se juzgan. Pero al juzgar las obras eróticas se juzgan así mismos. ¿Es que no hemos aprendido a aceptarnos tras siglos de existencia? ¿Por qué es tan difícil? Esta corriente artística sin duda prevalece por la insistencia sentimental que buscan salir de una u otra forma, esa inquietud, de la que no somos capaces siempre de cargar con esto.

La fotografía está en constante evolución y cuando se estudia, se puede formular y profundizar una razón del <<que>> y el <<porque>>, pero siempre debemos estar actualizados si queremos estar dentro del circulo de la apreciación moderna.

A veces entendiendo más sobre los autores de este tipo de obras, se amplían las probabilidades de comprensión y entras en un trabajo de balancear las ideas propias, con las propuestas del artista.

No podemos ignorar que el trabajo retratado, es un espejo fragmentado de la personalidad del artista, como en cualquier disciplina, como toda cotidianidad de alguna forma u otra, somos un reflejo de lo que llevamos dentro. Pero esto, se trata de un constante desafío para las reglas moralmente establecidas en la sociedad.

Evidentemente crea mucha discusión social, escandalo y controversia. Al final es una búsqueda, siendo un trabajo del que se necesita lograr ver más allá de la apreciación visual para entender la identidad propia de esta categoría.

El erotismo es una feroz visión de simbología, sentimientos puros y un poderoso trabajo intrapersonal acerca de nuestra inquebrantable esencia, pues el erotismo también se extiende a los mercados de la moda y el glamour.

Existe una ligera frontera que separan las obras eróticas, de la pornografía, podemos reflexionar en una conclusión para diferenciar una sobre otra: La pornografía se limita a una representación del acto sexual en su máximo sentido de la palabra. Otra nublosa y dudosa cuestión, es la mala interpretación de las obras eróticas, hemos todos observado grandes obras de fotografía erótica que son muy mal vistas. ¿Todo se reduce a una mala orientación y desinformación aplicada por los medios populares de comunicación? Abundantes respuestas apuntarían a esa, la mayor razón de todas, o simplificándola en ‘’ignorancia’’. Al final no terminamos de debatir sobre el tema a pesar de llevar grandes estudios del mismo, cada uno consigue una respuesta, pero en conclusión, todo individuo puede poseer un fragmento de la verdad total o de una errónea interpretación, pues nunca dejaremos de buscar encontrarle el sentido a la fotografía erótica, una manera pues, de entendernos a nosotros mismos, de eso se trata. ¿Por qué lo hacemos? Es una forma de encontrarnos con nosotros mismos, pues el arte, nos recuerda que seguimos aquí. Lo malo es estancarnos es una conclusión sin abrirnos a explorar las nuevas fronteras de este tema, pues como en todo…

siempre hay algo mas allá en el horizonte.